sábado, 5 de agosto de 2017

CUANDO SE ACABE EL AMOR Y MUERA LA MEMORIA

CUANDO SE ACABE EL AMOR Y MUERA LA MEMORIA
………….
   Los lazos del amor son igual que las raíces de los viejos árboles. Aunque el árbol se corte, de las raíces siempre saldrá un retoño que recordará lo que fue la gloria del árbol majestuoso que nació de una ínfima semilla. Cuando la vida llega a la existencia es para siempre. Se perpetúa en nuestros hijos, igual que esa semilla que muere en el suelo para volver a renacer y dar un nuevo fruto.
   La vida se renueva cada día con un nuevo amanecer, siempre diferente y a la vez el mismo, y nosotros, girando sin parar en un universo que no se cansa, mientras nuestro organismo se desgasta en el fluir de esa vida con fecha de caducidad que tanto amamos , atormentados por la eterna cuestión de concebir y no alcanzar la eternidad de este ser único e irrepetible que somos en nuestra individualidad... Y Moriremos todos juntos, solo cuando se acabe el amor y muera la memoria.
Mientras quede una semilla brotará la vida.
L.Vilches M.

lunes, 24 de julio de 2017

CUESTION DE SUERTE Poema



CUESTIÓN DE SUERTE.
.
Unos lloran otros se divierten
Nacer aquí o allá es cuestión de suerte
que convierte la existencia en vida o en muerte.
Esa Babilonia que todo lo pervierte
Verborrea polifacética sin punto final
Sin origen ni destino, todo da igual
Si quieres escuchas, y si no disientes
El que más habla más miente
Escasez y banquete, guerras y paz
Solo una verdad nos une al final
antes o después nos llega
la muerte
L.V.ilches M

sábado, 22 de julio de 2017

Poema de amor CON CUIDADO

CON CUIDADO (de  amor)
Mi amor es un libro abierto 
que tengo dentro del pecho.
Trátamelo con cariño
que ya lo tengo maltrecho.
Si por alguna razón
tu no me quieres querer,
ciérralo muy despacito
que se me puede romper.
L.V.

jueves, 13 de julio de 2017

GÉNESIS DE LA VIDA

GÉNESIS DE LA VIDA
Cantaba el mirlo,
en las ramas mayores
del viejo sauce
que mece el viento,
canciones que a una niña
trae al recuerdo.
Génesis de la vida
¿Dónde te escondes?
¿Dónde quedó la magia
de la infancia dormida.
De las sonrisas dulces
de ecos de caracolas?.
De pechos palpitantes
y amores nuevos.
De enormes lunas blancas
en negros cielos?.
¡Grito en la noche,
al estelar que luce
la misma estrella
que brilla refulgente!
¡Es tan hermosa
como al principio!
Mas, mis ojos ya opacos
apenas la detectan
Y parece decirme
con su mensaje morse
de luces titilantes.
¡No llores Vive!.
Rien las niñas
celebrando la vida
Mientras danzan y juegan
saltan la comba.
Cantan felices.
Cuentos de amores nuevos
De historias viejas..
Una sombra recorre
calles y plazas.
Y se duerme la niña,
sueño del tiempo.
Acostada en la era,
imagino figuras en las nubes.
Arropada por una dulce infancia
que se perdió en el tiempo
Lucía Vilches..

miércoles, 14 de junio de 2017

EMIGRACIÓN- HOY COMO AYER

EMIGRANTES -HOY COMO AYER
“...Y tendré que ser errante y fugitivo en la tierra"… y se puso a morar en la tierra en condición de fugitivo al este del Edén.” 
Es
ta es la primera referencia histórica registrada de alguien que tuvo que emigrar de la tierra donde nació a otra poco más o menos lejana donde vivió con el temor de que alguien, naturalmente de su propia familia, vengara la sangre de su hermano al que él había matado. Estamos hablando de Caín, que se mudó para siempre como desterrado.
Según la misma fuente, la Biblia, pero bastantes siglos después, nos encontramos tres nombres como cabezas familiares que llegaron a ser naciones, y se fueron extendiendo por toda la tierra fundando ciudades que realmente existieron y los hallazgos arqueológicos así lo verifican.
Al fundar ciudades, capitales y naciones, cada uno de los grupos distintivos se repartieron las tierras más cercanas. Los semitas o descendientes de Sem se quedaron en Palestina y parte de Mesopotamia, expulsando a los que decidieron morar allí y defendiendo como suyo todo el territorio. Además echaron por la fuerza a quien se atreviese a asentarse, ni siquiera cerca, por tanto según fue aumentando la población cada vez ocupando lugares más lejanos donde vivir, haciendo lo mismo que aquellos que les negaron compartir con anterioridad esos mismos territorios. Ya desde el tiempo de los patriarcas hubo grupos nacionales con sus reyes que invadían, saqueaban e imponían su fuerza sobre territorios ocupados por otros grupos. Los expertos en este tema están bastante de acuerdo en que los grupos étnicos fueron el resultado del aislamiento, a partir o a la vez que los grupos lingüísticos y familiares, acentuando así los rasgos genéticos, concentrándolos y haciéndose muy distintivos con el paso de las generaciones posteriores. 
Así se comprende que en los principios de la humanidad la vida nómada era la más natural, principalmente porque había una gran población que vivía de la ganadería.
Llegó un momento en que esta población ganadera empezó a estar mal vistos por los que hicieron asentamientos estables reuniendo un gran número de familias en ciudades bien fundadas, pequeñas y grandes, como fueron Ur de los Caldeos, Arán, Babel en Mesopotamia, y más abajo Egipto. Esta última despreciaba profundamente a los ganaderos descendientes de Abraham, posiblemente por el mal olor del ganado y porque estos eran monoteístas, mientras que ellos eran politeístas que adoraban imágenes de animales. El delta del Nilo en la cabecera de Egipto era muy fértil y como agricultores vivían cómoda y espléndidamente del producto que cosechaban de la tierra.. Fue a Egipto a donde emigraron una gran familia que vivía en el desierto con su ganado, la familia del patriarca Jacob, pero un gran hambre les obligó a dejar su territorio de vida nómada para llegar a ser extranjeros en una gran ciudad, y acabaron como esclavos, siendo mano de obra barata para la construcción de nuevas ciudades dedicadas a sus dioses en esas tierras semi desérticas.
Pasaron muchos años hasta que pudieron salir, en ese caso por la fuerza, como hombres libres, pero lo hicieron como parias, sin patria, y con un origen ya dudoso entre los pueblos de alrededor. Ahora carecían hasta de los pastos que habían dejado poco más de doscientos años atrás. Eso sí, ahora eran muchos y podían hacer frente a los enemigos de las ciudades fortificadas que se habían edificado en los lugares que se habían visto obligados a dejar para vivir como extraños, forasteros y esclavos en un país que los había odiado por ser pastores, por ser de otra etnia y por su religión; ellos semitas, y los egipcios descendientes de Mizraim de la línea de Can, la segunda de las tres grandes ramas familiares, Sem, Can y Jafet, los tres hijos de Noé.
Volvemos atrás: La descendencia de Sem ocupa Mesopotamia y Palestina. Can o sus descendientes por Canaan ocupa parte de Palestina por un corto tiempo, Cus y Mizraim, de esa misma línea, ocupan el norte de África, Egipto y Etiopía, de ahí se extienden por el continente africano.
Nos queda Jafet que ocupa según los registros “las islas del mar”, o sea, las islas griegas y todo el litoral restante del Mediterráneo. Un hijo de Jafet, Javan, tuvo cuatro hijos. Tarsis (España), Elisá (Francia), Kitim (Italia) y Rodanim (Alemania) además de algún otro nombre que aparecen en la historia Tubal, otro hijo de Jafet. Si siguen la línea geográfica verán similitudes en los nombres. Por ejemplo el nombre de Javán tiene su mar en Grecia, el mar De Javán o Mar Jónico en recuerdo del hombre que perpetuó allí su prole y se extendió poblando las islas.
De Jafet también se llegó a poblar China e indonesia, pueblos indo-germánicos o Indo-europeos. Todas esas naciones que se fundaron, también lo hicieron teniendo como base los grupos lingüísticos. Con el tiempo, además de defender los territorios que ocuparon se invadieron unos a otros frecuentemente con fines de poder. La opresión de unas etnias sobre otras trajo guerras, saqueos, hambre, persecuciones y como consecuencia también emigraciones. 
Los problemas de la emigración se agravan en estos últimos tiempos en los que las diferencias sociales son muy grandes de país a país y de continente a continente, de tal modo que provoca en muchas personas la necesidad de mejorar, o peor aún escapar del hambre, de la miseria, de las guerras, persecución política y religiosa y hasta de enfermedades epidémicas.
Naturalmente para la gente de las poblaciones o sociedades sedentarias, no es muy bien acogido casi nadie que venga de afuera para quedarse, a menos que sean ricos, y este no es el caso, así se advierte animosidad cuando en tiempo de crisis mundial piensan que han de compartir sus medios de vida con los extraños, gentes de otras tierras.
La situación de los inmigrantes no es ni mucho menos halagüeña. Han dejado su tierra, su gente, parientes, amigos, en muchos casos hijos, podemos imaginar lo que eso significa, para luego encontrarse en el mejor de los casos acogidos por sus paisanos que llegaron antes que ellos y que están hacinados en un piso apenas con lo mínimo. Si han llegado de forma legal, seguro que con alguien contaban y tienen por lo menos un techo, pero los que exponen sus vidas cruzando un mar agitado en lanchas casi de juguete, o saltando las alambradas levantadas especialmente para impedirles el paso, que en su lucha por la libertad de elegir donde vivir se desgarran en esas púas asesinas, sienten en su carne el desprecio de una parte importante de la gente del lugar en el que quieren simplemente sobrevivir con dignidad.
Un discípulo cristiano hablando a los griegos de la antigüedad en el primer siglo de nuestra era dijo que “Dios hizo de un solo hombre toda nación de hombres para que ocuparan la entera superficie de la tierra”En estas palabras no existe animosidad contra nadie. 
La emigración y la inmigración se han convertido en un problema mundial. Los países soberanos llamados conquistadores que en siglos pasados no tan lejanos ocuparon África y América hoy no quieren recibir a los pobres que vienen de esas mismas tierras de donde hace años vinieron ellos o sus padres y abuelos.
Del continente africano se llevaron robados hombres mujeres y niños como esclavos al Nuevo Continente. Ahora emigran desde África de forma voluntaria hacia la misma Europa que los colonizó los desvalijó y despues los abandonó a su suerte, pero no son bien recibidos porque no son invitados. 
Españoles y otros europeos fueron a conquistar Las Américas que también desvalijaron, pero ahora vienen de allí, algunos, descendientes de aquellos que se quedaron y... no son bienvenidos. Es la paradoja de la vida. Actualmente todos somos esclavos de un sistema caduco que se frustra ante una invasión pluricultural a todas luces preconizada.
Las Administraciones de ciertos países, mas Cruz Roja. Médicos sin fronteras y una cantidad innumerable de asociaciones de iniciativas populares, O.N.Gs. organizadas que trabajan con fondos privados hacen lo posible para socorrer a toda esta marea de gente que se mueve por el mundo de aquí para allá buscando un reposo para ellos y sus familias. 
Según El Fondo Internacional de Desarrollo agrícola de la ONU más de doscientos quince millones de personas viven FUERA DE SUS PAISES DE ORIGEN.¿Hay razones para que la gente se escape de sus países?
En el mundo hay cuatrocientos millones de niños esclavos. Desde esclavos sexuales, esclavos en las minas de Coltán, de azufre, en plantaciones de cacao y mil negocios más del capitalismo usurero de la confección y manufactura. También como soldados de guerrillas. Otros sobreviven hasta escarbando en la basura que desprende gases tóxicos, por lo que muchos mueren prematuramente. Ante este panorama, algunos de los que van arrastrando sus historias, tanto adultos como adolescentes, en cuanto pueden intentan emigrar a la aventura adonde sea, de tal modo que buscando vida, a menudo la pierden en el camino.
L.V.M.
CLANDESTINOS (sin puerto, de los que no logran sobrevivir a la travesía)
En las negras aguas 
de noches sin luna.
En la pesadumbre
de la oscuridad.
Con manos alzadas,
con temblor y ruego,
buscan las orillas
a golpes de ciego
los hijos del mar.
Pateras repletas
de almas dolientes,
sollozan perdidos,
“soledad del mar”.
Barquitas que mecen
su carga de sueños,
por áridos mares
en la inmensidad.
Las aguas profundas
se llenan de osarios.
Noticia anodina
en telediarios.
El África negra
se hunde en las olas.
Quebrado lamento
que una madre llora,
y silencia el mar.
Lucía Vilches Moya.

miércoles, 7 de junio de 2017

EL AMANECER Y EL MAR (Desde Galicia)

UNA MAÑANA CUALQUIERA (En Galicia u otro lugar)
El mar despertaba abrazado al alba., y todo entero se asomaba lentamente al universo donde se elevaba el gran astro por el naciente. Imponente el sol reinando en el inmenso azul de la mar y el cielo, esos eternos amantes fundidos en el horizonte.
En la arena de la playa, huellas de gaviotas tempraneras que emprenden el vuelo y dibujan el cielo majestuosamente con sus alas extendidas de blanco impoluto y gris perlado, y su coro de graznidos inconfundibles, oteando desde su ingrávido espacio
¡Oh el mar! Bello amanecer cristalino lleno de luz y color en movimiento donde flotar fuera de este cuerpo anclado repleto de lastres y ausencias. Mar. Tu que regalas cada día tu esplendor. Cuna de vida, esmeralda líquida, poema sonoro donde viajar en mi barquita de papel repleta de versos, letras maravillosas dedicadas a ti. Te surco con la mirada abriendo caminos en tus prodigiosas aguas donde guardas tesoros secretos, pero también tragedias y dolor. Eres como una madre, amable, amante y a la vez doliente, y me cantas una nana arrulladora mientras me acurruco en ti.
En sueños navego sobre tus ondas como un huérfano mendigo de amor, y levanto las palmas de mis manos como alas al viento en este viaje atemporal buscando la eternidad . Esta alma no descansará hasta que le lleves a las fuentes engendradoras de vida.
Lucía Vilches Moya.

miércoles, 24 de mayo de 2017

EL TEMA DE TUS POEMAS

 EL TEMA DE TUS POEMAS
Yo te di mi vida entera,
creyendo que era tu amor
Pero cuando me marché
Olvidaste mi cariño
Solo me diste  un adiós.

Seguí esperando de ti
lo que te di a manos llenas,
un poquito de tu amor.
No hubo contestación
y me quedé con la pena.

Me lo decía el corazón,
que para ti solo era ,
Fuego fatuo, una ilusión
El  tema de tus poemas,
De un libro la conclusión.

Creyendo que era tu amor
Yo te di mi vida entera
Y para ti solo era
La letra de una canción.
Lucía Vilches