martes, 25 de noviembre de 2008

LAS AGUAS PROFUNDAS DE LA POBREZA

LAS AGUAS PROFUNDAS DE LA POBREZA:
Nos encontramos de vacaciones, las vacaciones sencillas que hacemos la gente de a pié. Recorremos algo de Galicia y un poco de Portugal; Santiago, Vigo, El Morrazo (un poco de las Rías Bajas), cruzamos desde Cangas a Vigo en el barco "Isla de Ons", llegamos al puerto de Vigo, por cierto se encuentra atracado un barco de super lujo, el "Independence of de seas", una verdadera ciudad flotante con capacidad para 3634 pasajeros y 1360 tripulantes, con una longitud de 339 mt por 56 de anchura, más de 12 cubiertas, con terrazas individuales acristaladas, un verdadero "Titánic".
Una vez en puerto cruzamos la calle y al otro lado nos encontramos la típica zona de "La Piedra" con hoteles y restaurantes de lo mejor en degustación de buen marisco. Una escalinata nos lleva a una plaza y de allí a calles empinadas, entre ellas la calle de Los Cestos y en lo alto plazas amplias con soportales y terrazas de bares y cafeterías. En la plaza de la Puerta del Sol nos sentamos en la terraza de una cafetería; al otro lado contemplamos la famosa calle Príncipe, estamos cansados y pedimos un refresco. Tiempo de relax que parece que están esperando todos los mendigos y vendedores ambulantes; primero nos abordan dos: un hombre y luego una mujer, piden prestada una moneda, están "colocados" y son nacionales. Después nos viene un rumano, dice que tiene hambre, nos pide de merendar y se sienta al lado. Luego los que intentan hacerse camino en el mundo del periodismo: estudiantes con sus panfletos de protesta social (no se les quita la razón). El rumano nos pide una cantidad de Euros que le faltan para volver a Rumania, según dice duerme en la calle como los dos primeros, varios días después seguía en su "puesto de trabajo". Una gran representación de diversos puntos de Africa (Senegal, Guinea, Nigeria, entre otros) nos ofrecen sus mercancías, te queda muy claro que el tercer mundo nos ha venido a visitar y conviven con nosotros bajo las aguas turbias y profundas de la pobreza .
¿Recuerdan el barco del que hemos hecho alusión? Alguno de los pasajes que hacen un trayecto relativamente corto cuestan más de 3000 Euros. Esa noche dormían plácidamente en camarotes de súper lujo, mientras que al otro lado de la calle, nuestros inoportunos visitantes, los pobres, dormían no tan plácidamente en cajas de cartón, y es que a los pobres "los tendremos siempre con nosotros", lo dijo Jesús.

Lucia Vilches (Stbre 2008)

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