martes, 20 de enero de 2009

EL TEATRO DE LA VIDA 1 HISTORIA DE UN SUEÑO

Soñé que del corazón
De Dios la vida nacía.
Y como una enredadera
Sobre la tierra caía.
Caía como racimos
De vid gigante y jugosa,
Y en ella se complacía,
El gran Dios, y sembró rosas,
Y el olivo, y el granado,
Y las flores olorosas,
Que crecen al sol dorado.
En los campos, la semilla
Para su bello alfombrado.
Y los peces en el agua,
Que limpios, que plateados.
pájaros puso en el aire
de mil colores y cantos
Y el lobo, y el leoncillo,
Y el cordero y el cervato,
Pacen juntos juguetean,
Y retozan recostados
¡Hay que ver cuanta armonía,
Debe ser que lo he soñado.
Era el jardín una perla
de belleza singular
era un zafiro precioso
una esmeralda sin par.
Miran bien dicen sin pausa
¡que bello es este lugar!

Los ángeles extasiados,
Se inclinan ante su Padre
Y admirando lo creado,
Le alaban cantan y aplauden,
Mas…aun no ha terminado
Del jardín coge la arcilla
La moldea con amor
La besa con tierno abrazo
Le insufla y le da vigor.
Abre los ojos un hombre
Que era la gloria de Dios.
Pero mirándolo solo
De su costilla formó,
Una mujer y a su lado,
Como esposa le entregó.

Celebran los esponsales,
El sus votos regaló
“Tu eres hueso de mi hueso
Carne de mi propio yo”
Dios que es su padre y amigo
Derrama su bendición.

De la mano por los campos,
Del jardín y alrededor
Andan juntos, rien gozan
Niños llenos de candor¡
Ella como una princesa,
Peina su pelo dorado
Y una mariposa bella ,
En lo alto se ha posado.
La mira con embeleso,
El reciente desposado,
No puede quitar los ojos
¡Está tan enamorado!

Entre mirara y mirada,
Se olvidaron de que allí,
También había serpientes
Con veneno de la aspid

La hierba estaba mojada
La mañana calurosa
La mujer desocupada
Y la fruta ¡tan jugosa!

La serpiente deslizante
Al oído le sopló
¡comela…verás que goce
Sabrás..lo que sabe Dios!

No podría, Dios ha dicho
Que ni la toque no..no..
Yo solo vengo.. a mirarla
Pero hoy hace calor
Y no hay fruta mas jugosa
Que la del árbol de Dios.
Una entre tantas, seguro
Que nadie lo notará.
Cuando viene su marido,
A el también se la da.

Un viento viene de lejos.
Dios los viene a visitar
Y escondidos como ardillas
Entre las flores están.

¡Adan donde estás mi hijo!
Estoy aquí padre mio
En la distancia te oí
Y como estaba desnudo
Sentí frio y me escondí.
¿Quién te dijo que desnudo
Andabas por el jardín,
Es que acaso de mi árbol…?
Me dieron, y lo comí,
Yo nada… fue la mujer
Que sacaste de mi pecho,
La que con mimos y halagos,
Esta cosa ruin ha hecho.

Yo.. no fui.. fue la serpiente
Que de tu árbol colgaste
Y yo…¿ que podía hacer
Si de fruta lo colaste?

Y así fue desarraigada
De Dios la vid de la tierra
Y así le dieron la espalda,
No tejieron triple cuerda.

Al cielo se fue el Divino,
Y tan solos nos dejó
Que muriéndonos estamos
Y El…lleno de dolor

“¿A quien enviaré por ellos,
Quien les podrá consolar,
Librarlos de su pecado
Y yo los pueda arraigar
en mi corazón sangrado?
Allí el hijo de su amor
Le está escuchando apenado

“No temas , he de ir yo
Les enseñaré tu nombre
Les hablaré de tu amor
Les libraré del pecado
Y de nuevo hacia tu lado
Regrésame, por favor.”

jueves, 8 de enero de 2009

HISTORIA DE UN VOLUNTARIO (PRESTIGE)


A las 15.15 horas del 13 de noviembre de 2002, el 'Prestige, un petrolero monocasco de 26 años cargado con 77.000 toneladas de fuel, lanzaba un SOS. Fue el inicio de una de las mayores catástrofes económicas, ecológicas y sociales ocurridas en Galicia.

Hace Seis años una noticia sobrecogió a toda Galicia, un petrolero, el Prestige, se partía en dos dejando salir su carga de 77.000 toneladas de fuel. Gran parte de la costa gallega se cubrió con un manto de luto y muchas lágrimas corrieron por los rostros de los amantes del mar y de la naturaleza, realmente una tragedia. Hoy, seis años después ya casi todos nos hemos olvidado, aunque no deberíamos, porque mantener vivo el recuerdo nos ayuda a apreciar lo que tenemos.

Tengo delante de mí a un joven que vivió los sucesos en primera persona y que en aquel tiempo tenía 22 años. El nos relata:

“Recuerdo que estuve durante casi dos semanas muy triste cuando escuché la noticia y fui a mi aldea local en la Costa Da Morte. Allí y poco a poco, pero en un período corto de unos días, pude ver la dimensión de la catástrofe. La playa a la que íbamos a pescar desde que tenía memoria de niño era todo petróleo. Estaba sumergida bajo una espesa manta de fuel, no se veía arena ni piedras, era todo negro. Sin hacer ninguna convocatoria, todos los pescadores deportivos, hombres de mar de la localidad, nos encontramos cerca de la orilla, delante de aquel triste espectáculo.

En aquel momento yo tenía un buen trabajo estable, pero no podía menos que concienciarme con la necesidad imperiosa de ponerme manos a la obra. Sin pensarlo, y aunque lo consideraba una obra titánica me decidí y lo hice, dejé la comodidad de mi trabajo y me alisté en una empresa que se dedicó exclusivamente a la limpieza de los acantilados y playas de la Costa da Morte, fui el primero en firmar el contrato y el último que lo concluyó totalmente.

Al ser algo tan inesperado en general, los recursos y tecnología fueron demasiado escasos, y la información sobre los peligros para la salud casi nulos; dentro de lo que cabe fui afortunado, la empresa nos proporcionó a mí y a mis compañeros medios para poder trabajar con un mínimo de seguridad, pero muchos voluntarios trabajaron de forma desesperada y sin pensarlo, sacando el chapapote con sus manos, palas y con cualquier otro objeto que sirviera, amontonándolo en las orillas a la espera de decisiones de la Administración; a muchos les costó graves enfermedades y a algunos la muerte. Fue un trabajo arduo, en muchas ocasiones complicado por las dificultades de las playas que estaban en los acantilados de muy difícil acceso, en algunas ocasiones tuvimos que descender haciendo rappel con cuerdas, transportando las tuberías para limpieza a presión de las rocas, cortando la maleza y construyendo escalas de acceso con tablas de madera para que otros pudieran acceder y contribuir con su trabajo. Aun y tomando muchas precauciones en Junio de 2003 enfermé de lo que después se llamó “el síndrome del voluntario”, para entenderlo mejor: exceso de petróleo en la sangre, lo que ocasiona la pérdida de defensas y sus consabidas consecuencias; aún y así trabajé hasta la extinción del contrato (todavía conservo debajo de la piel manchas de petróleo que me quedan como tatuajes para toda la vida).

En noviembre de 2002 se comenzó por la playa de Canido, y en Septiembre de 2003 finalizamos en la de Santa Mariña de Razo (Carballo). En la última semana limpiamos esta playa y dos semanas después en ella pude pescar con caña. Tuve la alegría de poder comprobar que “el gavilán” rebosaba en la arena e hice la mejor pesca de los últimos años. El mar es agradecido y aquel día me pago todo el esfuerzo que con tanto amor desinteresado hice por él.

Es en ese instante cuando me di cuenta de que las 77.000 toneladas de petróleo del Prestige fueron para el mar una pequeña herida en comparación con la inadecuada gestión de los recursos pesqueros de Galicia y la falta de verdadera regulación de la pesca que es lo que ocasiona el saqueo del mar.”

Muchos mares se han seguido saqueando y muchos “Pestige” han continuado derramando su veneno inundando las costas, otros muchos son un peligro latente todos los días; mientras eso ocurra la frase “NUNCA MAIS” no tiene significado. Querido amigo, para mí fue una puñalada ver el mar herido, fue una sensación de ostracismo y frustración, ni mi situación, ni mi condición de persona por mi edad me permitieron hacer absolutamente nada, por eso te agradezco a ti y a otros muchos jóvenes y menos jóvenes, gallegos y foráneos, que como tú hicisteis un duro trabajo a favor del mar, en fin a favor de la sociedad toda, y ahora podemos ver un mar hermoso y limpio; tu historia me hace recordar las palabras de un sabio que dijo “el poder de los jóvenes está en su fuerza”. Por cierto, no te pregunté tu nombre…. “Me llamo Oscar De Souto”. Sí, yo ya te conozco, sé que manejas tan bien la pluma para escribir como la pala para limpiar el mar.


Lucia Vilches

jueves, 1 de enero de 2009

UN CUENTO, DOS CUENTOS, TRES CUENTOS PARA MAYORES

Un reconocido matemático, un ingles de familia numerosa, el mayor de once hijos, su nombre Charles Lutwidge Dodgson, que curiosamente no se hizo famoso por su habilidad y dominio de los números, sino por una obra maestra de la fantasía. Nos regaló un cuento conocido y reconocido por todo el mundo, se trata de Alicia en el país de las maravillas. En el relato nos encontramos con un personaje, un conejo blanco, grande, un inquieto siempre con prisa, estresado, siempre ocupado, siempre con el reloj y siempre llegando tarde. Otros animalitos siempre pendientes de la hora del té y celebrando los no cumpleaños, o sea 364 días al año de diversión y festejo, un gato risueño que aparece y desaparece. Un juego deportivo con normas irracionales y una Reina de corazones haciendo uso desmesurado de poder, pidiendo que corten cabezas , no importa, sea lo que sea lo que hagan ¡ Que le corten la cabeza. ¡
Este escritor que firmaba sus cuentos con un seudónimo “Lewis Carroll” era zurdo, dicen que los zurdos tienen una visión distinta del mundo y en este caso nos muestra un mundo al revés, la inversión de lo que en general se considera normal o adecuado.
hoy ya no podemos decir que “lo parecido a la realidad es pura coincidencia

Carlo Collodi escribió el cuento: Las aventuras de Pinocho, publicado en Italia semanalmente en Il Giornale dei Bambini (el primer periódico italiano para niños) entre 1882 y 1883. Pinocho era un muñeco de madera, el sueño de un carpintero sin hijos que ansiaba ser padre. Tanto le pidió a Dios que amaneció el día en que al abrir la puerta de su carpintería , va a ver a su muñeco, la obra de sus manos y ¡que sorpresa, estaba vivo! Le compra ropa, lo viste, le consigue unos libros y lo envía al colegio donde en vez de educación lo que consigue son malas compañías que le enseñan a mentir y engañar haciéndose un delincuente, presa fácil de depredadores urbanos que le prometen mucho para acabar convirtiéndolo en un verdadero burro. El padre aunque ha sido un consentidor y lo ha mimado de más, no pierde la esperanza de recuperar a su hijo de madera y que se convierta en un niño de verdad, lo sigue por todos los malos caminos que ha emprendido hasta conseguir mover los sentimientos del muñeco vivo hecho de pino. Se encuentran, se comprenden, el niño deja de mentir y se convierte en un ser humano de verdad. El carpintero es feliz, y el niño desde entonces se deja acompañar por su recién adquirida conciencia representada por su amigo Pepito grillo.

Dice un cuento japonés: Era un bosque precioso, un vergel lleno de color donde todos los animales eran felices y tenían más que lo necesario, se sentían a gusto en el lugar placentero donde habían nacido o habían escogido para vivir. Como no hay nada que dure eternamente, un día, no se sabe si fortuito o provocado, un gran incendio comenzó a devorar el bosque de forma inesperada, todos los animales al ver en peligro sus vidas corrían despavoridos alejándose en tropel. Sin embargo un pajarito, pequeño y valeroso se quedó y, como podía, con sus alitas y su pico soltaba unas gotitas de agua una y otra vez en su intento por sofocar el fuego. Un elefante que escapaba lo vio y le dijo “No seas tonto, escapa como todos, ¿no ves que vas a morir abrasado?”. El pajarito le contestó “yo he nacido y he vivido y he sido feliz en este bosque, no podría vivir en otro lugar es mi hogar, debo intentar por todos los medios salvarlo, así que me quedo”. Dios que todo lo ve se compadeció del pajarito y esa noche cayó una tormenta tal que se salvó el bosque y
pudieron volver a habitarlo, gracias a la tenacidad del pajarito….

Dedicado a todos los que celebran la vida con moderación todos los días del año
A los que viven sin prisas, aparcando el reloj de vez en cuando.
A los que aunque poseen poder no abusan de él.
A los que cuidan a sus hijos y no permiten que los corrompan.
Y… A los que sabiendo que tienen pocos recursos en todos los aspectos de la vida o en alguno, nunca se resignan.

LUCIA VILCHES