jueves, 26 de noviembre de 2009

LA VIOLENCIA DE GENERO ¿CUANDO SE ACABARA? Lucia Vilches

Esta es una pregunta que nos hacemos muchísimas personas, no solamente en los aniversarios del “día internacional del rechazo a la violencia de género”. Todos los días nos acongoja alguna noticia de violencia con consecuencia de muerte. Ya en el territorio nacional durante este año son varias decenas de mujeres asesinadas por sus “amantes”, parejas, sus tiranos particulares, sus dictadores domésticos que con un documento de matrimonio rodean a su pareja y también en muchos casos a sus hijos con un muro de prisión inexpugnable con el que ellos mismos se sienten impunes y más fuerte e invulnerable que el muro que fue de Berlín. Aquel de cemento y acero cayó por conveniencias políticas pero, en realidad ¿a quién le importa si el marido de la vecina mata a palos a su esposa, a sus hijos, a su pareja, si esos individuos viven dándole la espalda a la ley, se burlan de ella, hacen caso omiso a la orden expresa de “alejamiento” que dictan los jueces y que pululan libremente en medio de la multitud manteniendo raptados y encerrados bajo la llave del terror y amenazados de muerte a todos los miembros de la familia a los que considera “suyos” en propiedad como si de auténticos esclavos sin derechos se tratara?

Pues extraño como parezca y ocasionado por la publicidad, quizás no disminuyan los abusos pero es bien cierto que cada vez nos importa a más y más personas, que vemos en estos comportamientos algo inaudito, intolerable y no se acepta ninguna disculpa ni atenuante para estos actos crueles.

A la pregunta del encabezamiento, quizás la respuesta no puede ser específica, no hay una receta milagrosa, sin embargo una cosa está clara: la persona que no tiene capacidad de razonar de alguna manera es un enfermo mental, si es continuado ha de tomar el tratamiento adecuado, vigilado y si es menester recluido, y si es transitorio, con más razón puesto que no se sabe cuándo va a tener otra crisis y ¿de qué sirve que se les ordene alejamiento ni ninguna otra cosa? Si sufren fijación con alguien volverá sin que nadie lo pueda impedir estando en libertad.

El auténtico tema es VIOLENCIA. Solamente el que aprende violencia ejerce violencia. Aquel niño que acribillaba a patadas a todo el que se le acercaba para hacerle una carantoña, y su mamá decía “déjalo pobrecito, es que está enfadado”, o cuando mas mayorcito su hermana o su propia madre le recogía la ropa de la ducha porque ¿cómo lo iba a hacer el niño?, eso no es cosa de hombres y mucho menos fregar los platos, hacer la cama, ya no digamos e impensable ir de recados a comprar a la tienda o al súper, si además se ha hecho adicto al botellón, se ha hecho de un grupo “ultra” deportivo, etc. Mala base para un buen matrimonio. Por el camino nos hemos dejado la violencia en las aulas de los colegios, de alumnos hacia profesores, también de parte de padres, de profesores hacia alumnos, abuso de autoridad, abuso de fuerza ,frustraciones por fallos en la justicia, ilegalidades en todas las direcciones, problemas laborales, falta de los medios económicos esenciales que repercuten en el humor. Ni mucho menos todo esto es justificación para la violencia, solo quiero decir que la maldad se aprende y hay que luchar fuertemente para que no forme parte de nuestra vida.

La última campaña que se les ha ocurrido para la tele habla de la igualdad entre hombres y mujeres, no obstante eso no es en absoluto cierto y hasta que no se consideren con toda honestidad las diferencias será imposible que acaben los enfrentamientos en los que la mujer siempre tiene las de perder, precisamente si existe el abuso y las víctimas son mujeres es porque hay una diferencia esencial. Primero, el hombre es más fuerte físicamente y aunque intelectualmente tengan la misma capacidad no es igual la manera a la que se enfrentan a las situaciones, por el hecho de que el cerebro físico forma parte de un cuerpo femenino o masculino condicionado a impulsos y sentimientos propios de su género. Las necesidades emocionales del hombre y la mujer difieren, por tanto entran en juego el amor y la comprensión, cosas cada vez más en desuso. En realidad el tema es complicado pero creo que es por este camino que los expertos profesionales y las autoridades deberían enfocar los hechos.

1 comentario:

Alicia dijo...

La cuestión no es cuando acabará la violencia de género. Ni siquiera cuándo acabará la violencia en sí misma, sin distinción de género. Lo realmente importante es: ¿cuándo comenzará la construcción de la solidaridad, del amor y de la fraternidad reales?

Pues no se puede luchar contra la violencia, sino luchar a favor del ser humano.