domingo, 21 de agosto de 2011

EL CUERNO DE AFRICA Y LOS JINETES DEL APOCALIPSIS










EL CUERNO DE ÁFRICA ( los jinetes cabalgan)
Un territorio algo más de cuatro veces la Península Ibérica, sobre 2.200.000 kilómetros cuadrados, y con aproximadamente cien millones de habitantes que están repartidos en las cuatro regiones o países que lo componen: DJIBOUTI , ETIOPIA, ERITREA Y SOMALIA. Esta última una zona desértica y reseca ocupada en gran parte por nómadas que viven del ganado trashumante y de una agricultura pobre que dependen de las lluvias, ya escasas de forma natural en ese territorio, y que en estos últimos años, se guramente como consecuencia del cambio climático provocado por el uso abusivo de los recursos naturales en el planeta, está azotando duramente esta zona. Otros factores como conflictos armados y reclutamiento de los varones agrava la situación. A veces son los soldados los que les quitan lo poco que tienen a los que se desplazan buscando la ayuda humanitaria y son ellos mismos que entorpecen esas ayudas imputándoles motivos políticos ocultos.
Sea por lo que fuere el jinete del caballo negro del Apocalipsis cabalga con crueldad por esos lares. 29.000 niños de menos de 5 años (sin contar los adultos) han muerto en estos últimos 3 meses debido a la hambruna y tiene amenazados aproximadamente a otros 60.000, mientras que 12 millones de personas están pendientes de comer algo ¡cada día!, no solo por la falta de alimentos, que realmente escasean muchísimo, sino por su precio súper excesivo lo cual hace imposible su compra por los pobres que cada vez son mas pobres. Los cereales de producción local han subido respectivamente 254% y 156% su precio (especulación alimentaria), además escasea en mucho su existencia. Tan solo el 30% de la población somalí tiene acceso al agua potable y la tierra fértil es acaparada por unos cuantos en su mayoría extranjeros, o empresas que la explotan para producir grano para exportar.
La gente sufre, sufre mucho, y madres que se pusieron a caminar cientos de kilómetros de tierras áridas cargando a sus hijitos, tuvieron que abandonar a algunos de ellos, a los mas débiles, en las orillas de los caminos para no verlos morir, continuar con los demás, y darles la oportunidad de llegar a donde podían alimentarse (campos de refugiados en Etiopía) y seguir viviendo. ¡Terrible elección! Que nadie piense que tienen sentimientos diferentes a los nuestros, difícilmente podemos decir que hemos sentido el dolor del hambre, no obstante nosotros que le damos a nuestros hijos hasta lo que no necesitan podemos imaginar lo que significa que un hijo te mire con fijeza, con esos enormes ojos que proporciona el hambre, en un rostro consumido. Las organizaciones no gubernamentales O.N.G. de ayuda humanitaria se ven desbordadas y la mayoría de sus medios son de particulares asociados. Cuando los gobiernos se hacen eco de la noticia de la hambruna, se reúnen, hablan, deciden, escriben y ponen en marcha lo que deciden, como podemos ver, ya están muertos los que han pedido el socorro, que esto no se trata de poner en marcha el “AVE” o edificar una “CASA DE LA CULTURA”, o cualquier otro proyecto material, que la gente se muere si no come y es una tarea que hay que hacer CADA DÍA y en la medida adecuada.
Reciben ayudas del exterior que a menudo se traducen en vehículos militares y armas, como no pueden pagar en un corto periodo se duplica y triplica por los intereses de esa manera se esclavizan o quedan condicionados a merced de sus acreedores internacionales.
UNA SITUACIÓN PREDECIBLE Y REMEDIABLE.
Como en todos los problemas de corte humano lo primordial es LA VOLUNTAD verdadera de solucionar, primero de los gobernantes locales responsables de esos países, y segundo de todas las potencias que de alguna manera, directa o indirectamente, se están lucrando, negociando gracias a los recursos naturales de esta parte del mundo; éstos son los primeros que hace tiempo deberían haber canalizado las ayudas, cuando todavía se podía salvar el ganado y el producto del suelo, si se puede evitar que se incendie un bosque no se hace necesario el servicio de los bomberos.
El cuerno de África ocupa la salida del Mar Rojo al que se tiene acceso por el Canal de Suez que a su vez da paso a aproximadamente 20.000 barcos al año que viajan de toda Europa y resto del mundo provenientes del Mar Mediterráneo y del Océano Atlántico por el Estrecho de Gibraltar.
Esa ruta comercial pasea por delante del cuerno de África sus mercancías ¡cada día! En su mercado con el continente asiático, un grueso de esos buques son petroleros y otros de toda clase de artículos y alimentos, eso sin contar la cantidad ingente de pesqueros que faenan ante las costas de Somalia esquilmando las reservas del mar sin ley donde las autoridades internacionales, que controlan la pesca, no tienen jurisdicción, todo esto ha contribuido en gran manera a empobrecer la pesca costera de la que se alimentaba una gran cantidad de somalíes. ¿Su recurso? La piratería contra los barcos que les roban sus bancos de pesca (el gran error, los secuestros, eso es imperdonable).
Hay noticias de que unos años atrás también se dedicaron a utilizar ese mar como cementerio nuclear y de todo desecho no reciclable y peligroso. Se sospechaba pero no se supo con seguridad hasta que un tsunami lanzó un montón de bidones a las playas que dejaron salir la plaga de la muerte y enfermedades cancerígenas sobre la población somalí de las costas. Luego los tribunales internacionales aplican su ley contra los que desesperados han aplicado su justicia en ese mundo sin ley, pero cuando reciben quejas de los abusos cometidos contra ellos simplemente se dan por enterados.
El grueso del capital mundial lo mueve el petróleo que sale del subsuelo del mundo árabe que por cierto es islam, Somalia es islam. Además de crear esas maravillosas ciudades que parecen espejismos de bellos paraísos en medio del desierto ¿no pueden socorrer a sus hermanos? O es que los pobres no tienen familia? En un planeta como el nuestro que rebosa de alimentos, de frutas vegetales cereales legumbres y todo lo imaginable en variedad y que muchas veces se tiran miles de toneladas para no desestabilizar el índice de precios del mercado, que haya hambre en cualquier sitio es un fracaso rotundo de la humanidad.
Euquel Da Luce
www.Dosrosasblancas.blogspot.com