lunes, 6 de julio de 2015

EL SUICIDIO Y LA SACERDOTISA DE LA FELICIDAD.

EL SUICIDIO Y
LA SACERDOTISA DE LA FELICIDAD.

En otros  artículos hemos hablado de « la indiferencia » como un mal que arrastramos principalmente en estos tiempos de crisis profunda donde el miedo a seguir perdiendo la vida poco más o menos cómoda que por años hemos ido alcanzando, produce un temor mórbido y egoísta que nos hace ignorar las carencias esenciales de las personas que ya lo han perdido casi todo y entran en un estado depresivo que en no pocas ocasiones les lleva al suicidio. En España se suicidan cada día aproximadamente ocho personas, hay quien dice que esos datos no se acercan ni mucho menos a la realidad que baraja cifras superiores. La mitad directa o indirectamente como consecuencia de la crisis. Pérdida de empleo, desahucios, roturas familiares, cosas que llevan a muchos a una profunda depresión.
No siempre hay motivos evidentes, pero ante esta perspectiva psicólogos/as han emprendido la carrera muy bien remunerada de escribir libros de autoayuda a los que acuden cada vez más personas.
Este fue el caso de una muy conocida estrella de televisión de Corea del Sur.  Choi Yoon Hee. Esta mujer escribió más de veinte libros de autoayuda con los que pretendió ayudar, y posiblemente lo consiguió en algunos casos, a personas con problemas de depresión. Ni que decir tiene que estas personas están muchas de ellas en el corredor de la muerte por su seria intención de suicidio.
A esta señora se le llamó, seguramente por el efecto del contenido de sus consejos “LA SACERDOTISA DE LA FELICIDAD y la esperanza. 
De pronto y de forma inesperada en un motel se descubre lo que sorprende a la opinión pública, un doble suicidio. Dos personas que se han colgado, se han  suicidado. Aunque en su momento no tuvo mucha repercusión en las noticias internacionales, los cadáveres encontrados eran de Choi Yoo Hee y su esposo. LA SACERDOTISA DE LA FELICIDAD Y LA ESPERANZA  había sucumbido a la depresión que la había llevado al suicidio, y ese estado anímico fue suficiente fuerte como para arrastrar a su marido a tal fin desastroso.
Muchas personas sucumbieron a la tentación de aplicarle las palabras de Jesús que en su tiempo algunos pensaron de él ¡”Medico, cúrate a ti mismo”

En nuestra vida desde que nacemos no hacemos más que aprender.  Aprender a hablar, a andar a leer, a escribir, y de ahí en adelante todo es una lucha, una competición, no por llegar sino por ser el primero/a en todo.Por conseguir las mejores notas, los mejores puestos en cualquier actividad etc. Luego, en este mundo tan competitivo se valora más la llamada
“inteligencia social” con lo cual aquello que había sido éxito intelectual acaba muchas veces en frustración en lugar de felicidad, por confundirla con, prestigio, fama y fortuna.
Sin importar bajo que prisma académico, económico, o político social nos encontremos, lo que produce verdadera felicidad no existe más que en pequeños episodios, como dijo el famoso filósofo y canta autor Facundo Cabral  “Nacemos para vivir, por eso el capital más importante que tenemos es el tiempo, es tan corto nuestro paso por este planeta, que es una pésima idea no gozar cada paso y cada instante, con el favor de una mente que no tiene límites y un corazón que puede amar mucho más de lo que suponemos”
 Pienso que estas son sabias palabras si se comprenden en toda su dimensión, y teniéndolas en cuenta  se deduce que de entre todas las cosas que aún no hemos aprendido hemos olvidado lo más importante. APRENDER A VIVIR, y  siempre se puede empezar de nuevo. Ser felices, nos lo debemos a nosotros mismos.

Lucía Vilches Moya. 7/7/2015.

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