viernes, 30 de septiembre de 2016

ARCHIPIÉLAGO DE LUCES (Poema de amor)

TOCA POEMA! (Una pequeña historia de amor) Dedicada a mis amigos
ARCHIPIÉLAGO DE LUCES.
Archipiélago de luces
en el mar del pensamiento
Cielo oscuro y erizado
Olas que danzan al viento.
bajo un cielo nublado.
Síntesis de la existencia.
Hiedra que en la madrugada,
trepa en la red de los sueños
desde la hierba mojada.
Se asoman por las cascadas
del eterno pensamiento
archipiélago de luces
estallando en el silencio.
Ayer llovió tanto y tanto
que florecieron mis versos.
Conmemorando el pasado
la lluvia trajo recuerdos.
Las gotas, con su murmullo,
su repique y tintineo,
del olvido rescataron
un huracán de recuerdos.
Archipiélago de luces
estallando en el silencio.
Dos corazones en uno
bajo un paraguas abierto.
¡LLovía, como llovía
aquella tarde de invierno!
Un paraguas para dos
fué nuestro albergue secreto.
Dos manos entrelazadas
como dos ascuas de fuego.
Yo no despegué los labios
y él no me dijo "te quiero"
pero brillaron sus ojos
y me miré en sus espejos.
Sobre el charol del asfalto
me perdí en sus ojos negros.
Eran mis ojos sus ojos,
era su cielo mi cielo,
Mi corazón la laguna
donde nadaba el deseo.
y la lluvia que caía
estallaba en el silencio.
Llegamos a mi portal
Nos dimos el primer beso.
Dijimos, hasta mañana
que a mi me pareció eterno.
Llovía ¡como llovía
cuando quisimos querernos!.
Pero era poca la lluvia
para apagar tanto fuego.
Yo imaginaba callada
cuando me dijo¡, te quiero!
y la lluvia bautizaba
ese amor que fué creciendo.
Llovía ¡cómo llovía
cuando quisimos querernos.
Archipiélago de luces
trepidando en el silencio.
Lucía Vilches Moya.

jueves, 22 de septiembre de 2016

EL CASTIN DE LA VIDA

VOLANDO TRAS UN SUEÑO.
El casting de la vida les sedujo
La farándula les tendió su lazo
Las luces de bohemia dieron su abrazo
Y se quedaron prendidos en su embrujo.
Y se fueron volando tras un sueño
Como gaviotas sobre el ancho mar
Pretendiendo ser sus propios dueños
Se perdieron en la inmensidad.
La aurora va ascendiendo en el ultraje
Del regio sol que abrasa la silueta
Sin compasión se lanzó al abordaje
De sus pequeños sueños de poeta.
Nunca hallaron el fulgor de la otra orilla
Ni descansaron en los campos de amapolas
Se escuchó un eco roto en el océano
Canción triste rodando entre las olas.
Lucía Vilches Moya

domingo, 11 de septiembre de 2016

MAR (PROSA POÉTICA)

MAR…
El mar traía olas  espaciadas en su lentitud que chasqueaban en la orilla una tras otra. Su rumor era suave, lánguido, repetitivo. Llegaban y se marchaban de nuevo al ancho mar haciendo pequeños remolinos, batiendo espumas, buscando barcas con las que jugar y empujar sobre sus ondas, mientras la brisa marina, húmeda y salada se deslizaba sobre la superficie en su suave caricia, entre tanto que el sol salpicaba con chispas de luz cada partícula de agua ondulante creando pequeños arco iris. La tierra se asomaba lentamente al universo donde se elevaba el gran astro por el naciente. Imponente el sol reinando en el intenso azul del cielo.
En la arena de la playa, huellas de gaviotas tempraneras que emprenden el vuelo y dibujan el cielo majestuosamente con su volar de blanco impoluto y gris aperlado, y su coro de graznidos inconfundibles, oteando desde su ingrávido espacio
¡Oh el mar! Bello amanecer cristalino lleno de luz y color en movimiento donde volar fuera de este cuerpo anclado repleto de lastres y ausencias. Mar. Tu que regalas cada día tu esplendor. Cuna de vida, esmeralda líquida, poema sonoro donde viajar en mi barquita de papel repleta de,  versos, letras maravillosas dedicadas a ti. Te surco con la mirada abriendo caminos en tus prodigiosas aguas donde guardas tesoros, pero también tragedias y dolor. Eres como una madre, y me cantas una nana arrulladora, y me acurruco en ti.
En sueños navego sobre tus ondas como un huérfano buscando amor, y levanto las palmas de mis manos como alas al viento en este viaje atemporal buscando la eternidad . Esta alma no descansará hasta que le lleves a las fuentes engendradoras de vida.
Lucía Vilches Moya /2016

viernes, 2 de septiembre de 2016

EL TEATRO DE LA VIDA (Poema)


He tenido que unir tantas costuras
para poder vivir reconciliada
con la vida, con la muerte, con la duda
No tengo la certeza de que existo
o soy tan solo un eco, casi nada
Quise alejarme de la muerte
siempre prematura
para seguir amando confiada,
la paz, la convivencia y la cordura
Oculto en los colores del paisaje
se ciernen las tenebrosas sombras
Sibilinas sin matices siempre oscuras
tormentas de nubes enraizadas
tejidos sin urdimbre, sin textura
Todo está sutilmente maquillado
y un argumento inutil,bien filosofado
te inclina a la demencia, a la locura
El teatro del mundo con su farsa
un espectáculo por siglos en cartel
alegría, humor, drama, tragedia
ayer sol, hoy lluvia, mañana niebla
hoy rio, mañana lloro, un lamento sonoro
una sonrisa corta, leve, concisa
un minuto de algarabía,
para caer luego en picado, desconsolado
sin un amigo con quien compartir
tus fracasados sueños anhelados,
solo… sin compañía
Y se van consumiendo dia a dia
sin piedad nuestras horas.
Nunca baja el telón
la misma trama, el mismo guión
¡Cambio de actores, que siga la función!
Y yo voy recogiendo, trozo a trozo
este mi corazón,
Pobre y audaz, teñido de esperanza
sobreviviente de las cenizas
de la metamorfosis del amor.
He tenido que unir tantas costuras
que ya no se si soy, o no soy yo
AUTORA: LUCIA VILCHES