viernes, 17 de febrero de 2017

CATÁSTROFES NATURALES. ASESINOS IMPREVISTOS

EL ASESINO IMPREVISTOS Catástrofes naturales y consecuencias

Hay un asesino: Algo imprevisto que mata en unos segundos a cientos o miles de personas. Ha segado sus vidas como con una hoz, sin darles tiempo a despedirse de sus seres queridos, sin siquiera comprender la vida o la muerte, como con un botón de la televisión que se presiona y todos los personajes desaparecen apenas mediada o empezada la función.  Tristemente, aunque presionemos de nuevo, ya no están y han perdido la posibilidad de que concluyan su papel, sus vidas quedaron truncadas y nadie podrá hacerlos volver ni ocupar su lugar aunque se escriban muchas y nuevas historias, para los suyos ya nada será igual. Estas desgracias son algo que se repite cada día en mayor o menor escala. Terremotos, ciclones, tormentas de nieve, tsunamis son un punto final y un volver a empezar de cero a poblaciones enteras con el dolor de la pérdida.
Japón es una nación duramente castigada por terremotos devastadores y tsunamis inundantes sin paralelo. Actualmente siguen aterrorizados por la inminente explosión de una planta nuclear imposible de detener desde el último gran terremoto en 2011. Habiendo evacuado ya a una población superior a 40.000 habitantes se enfrentan a una catástrofe superior a Chernóbil puesto que cuatro plantas cercanas más están amenazadas por la cercanía. En todo el entorno hay una contaminación cien veces superior a la soportable para la salud. El planeta es muy pequeño para tanta osadía humana y todos viajamos en la misma nave.
En el mismo día y casi el mismo momento del terremoto nació un niño. Lágrimas de dolor y de alegría. Cuando alguien muere, todos morimos un poco, pero si nace un niño la vida se renueva y en el corazón vuelve a reinar la esperanza

Euquel.Luce

sábado, 11 de febrero de 2017

BOMBAS ATOMICAS.

DOS BOMBAS ATÓMICAS Y OTRAS HISTORIAS DE GUERRA
Se coge una corona de flores y se deposita en el Parque Monumento a la Paz. Decenas de miles de hombres y mujeres representantes de cien países honran la memoria de los inocentes muertos. Más de doscientas mil personas, hombres, mujeres, niños, jóvenes y ancianos a las que se les segó la vida en el instante más horripilante y macabro que ha transcurrido sobre este planeta, son recordados por todo el mundo.
Al principio de nuestra era, dice la historia que un genocidio cometido por HERODES persiguiendo a un niño que según se creía había nacido rey y amenazaba el linaje real de este individuo, mandó matar a todos los niñitos de menos de dos años en la región de Judea. “Voz en Ramá. Llanto y gran plañido. es Raquel que llora a sus hijos y no quiso ser consolada porque ya no son”(cita del evangelio). Este mismo hombre, Herodes, pasó a la historia por su crueldad. También mató a varios de sus hijos y otros miembros de su propia familia. No fue el primero ni tampoco el último que ha tratado con completo desprecio la vida humana. No los mencionamos por nombre porque la lista es interminable.
Volvemos a lo anterior. Hiroshima y Nagasaki  serán para siempre dos nombres inolvidables. Sobre esas dos ciudades de Japón, que estaba en guerra con EEUU, con la diferencia de tres días de una a otra se les deja caer mansamente dos bombas atómicas. La primera acaba con la vida de 140.000 civiles y en la segunda fueron sobre 70.000. No eran números, eran vidas, proyectos, esperanzas. Madres amamantando, niños jugando, riendo, en los colegios o parques, o en el hogar. Los que sobrevivieron, nunca jamás le pudieron llamar vida a su existencia. Una pesadilla clara y sobrecogedora les persiguió a ellos y a sus descendientes hasta el día de hoy.
El uso del arma atómica al final de la Segunda Guerra Mundial sigue dando pie a una división de opiniones. Algunos historiadores estiman que evitó un número mayor de víctimas al no hacer necesario un ataque terrestre al archipiélago nipón. Otros consideran que de todos modos Japón estaba cerca de la derrota y las dos bombas no eran necesarias para acabar el conflicto, tan solo una exhibición de poder brutal incontrolado.
Un 56% de los estadounidenses consideran que los ataques nucleares de Hiroshima y Nagasaki estaban justificados, según un sondeo realizado en febrero por el instituto Pew Research Center. El 79% de los japoneses consultados piensan lo contrario ("think tank" estadounidense.)
Paul Tibbets, piloto del Enola Gay, dijo en una entrevista en 2002, cinco años antes de su muerte: "Sé que hicimos lo que debíamos".
“A lo hecho pecho”. Tenía que convencerse a sí mismo para seguir viviendo con esa carga.
70 años después los países más importantes del mundo tienen la bomba atómica. El uso de ella sería, sin ninguna duda, el FIN TOTAL DE LA HUMANIDAD pero interesa más jugar a LOS SOLDADITOS mientras LOS PODEROSOS mueven los PEONES en unas guerras estúpidas hasta la aniquilación de una población SOBRANTE para los SEÑORES DE LA GUERRA.
Hoy una oleada, un mar humano se mueve de aquí para allá escapando del hambre y de la guerra, apelando a la compasión de unas inciertas y a veces supuestas, leyes de “Derechos Humanos”, que como otras muchas leyes, se exponen inútiles e incompetentes a la hora de aplicarlas. Tanto que muchos países ni siquiera las han firmado para no comprometerse. ¿Entonces qué es lo que hacen?
Primero dicen: Hay que reunirse, para ver cuántos quieren reunirse y decidir cuántos quieren apoyar esa “URGENTE Y DESESPERADA” llamada de socorro a la comunidad europea y americana y a la población en general. No es una emigración se trata de un ÉXODO de los que buscan refugio por su vida. Dicho sea de paso, la ayuda que la población en general queramos dar siempre va a estar condicionada a la voluntad de los gobiernos elegidos. Muchas lágrimas se vierten de forma imparable, muchas vidas rotas y familias rotas, en un espacio de tiempo donde se pierde la identidad, las raíces, donde todo parece formar parte de una pesadilla de la que hay que despertar.
Millones de personas sin patria andan deambulando, buscando caminos que les lleven a algún lugar, mendigando compasión humana para seguir viviendo. Hay que tener algo por lo que luchar, por lo que vivir, y muchos ya no tienen nada que perder.
“… y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación…” (Jesucristo – Lucas 21:25)
Lucía Vilches Moya

EL OCASO Poema

EL OCASO
Se partió frágil por la mitad el ocaso
Deshilachando lazos entre el azul y el gris
Derramando  cascadas de colores
Irisó las flores con su luz sutil

Se bordaron estrellas en el negro azabache
En el cielo quedaron  el rojo y el añil
Y volaba el naranja  entre amarillo y verde                                          
Igual que mariposa que se posa GENTIL.

La paleta de Artista ha logrado el milagro
Modelando en sus manos un paisaje febril.
 como un Pintor de sueños deteniendo  el instante,
 jugando en la penumbra,
 con el cielo de ABRIL.
Lucía Vilches M.

jueves, 9 de febrero de 2017

EL RIO NIÑO Poema cuento.

EL RÍO NIÑO (Entre hayku y poema)
Un beso tuyo
dejó huellas inmensas
sin ni un te quiero.
la blanca nieve
escurrió entre mis manos
un río niño.

que en el caudal
se perdió entre las aguas.
los pequeños arroyos
murmulladores
jugando con las piedras
corriente abajo
llevan hojas y flores
¿por qué has venido?
pregunta el mar al río
Porque desde la cima
vi en ti un navío
que navegaba airoso.
Le dije al viento
Llévame amigo mío
llévame hasta los mares
que yo quiero ser ola
no quiero ser mas rio
Lucía Vilches Moya



miércoles, 8 de febrero de 2017

CUENTO POEMA

EL CUENTO DEL PÁJARO ENJAULADO.
Mimado como un niño
en su jaula dorada,
El pájaro cantor
con su trino de amor 
a la rosa embriagaba.
Y observaba de lejos
por valles y montañas
como otros pajarillos
con jolgorio sonoro
en libertad volaban.
Su jaula era prisión
y el jilguero cantor
la libertad ansiaba.
Un día de primavera
los barrotes burló
Se fue de su jardín
dejando desolada
a su rosa de amor
Y gritó ¡Libre al fin!
..Mas volar no es vivir.
No volvió a ser feliz
sin su rosa encarnada
Lejos de su jardín
No encontró quien le amara.
Lucía Vilches Moya.