“El Principito” y los animales abandonados
Lucía Vilches
Ni que decir tiene que me caló la expresión de este
hombre y ante tal perspectiva existencial lo primero que hice fue leer El
Principito. Realmente me cautivó. Sobre todo un personaje me resultó entrañable. Aparece en el desierto cuando el principito
está llorando porque ha descubierto que su flor, aquella que él creía única en
el universo, ha resultado ser una rosa común, una igual a tantas miles de las que encontró en un jardín por el que había
pasado en su búsqueda de los hombres. El
zorro se presenta al niño que, después de todo un protocolo de cortesía, le pide jugar con él para alejar su tristeza. Éste
le dice que no puede porque aún no ha sido domesticado y le propone al
principito que lo domestique. Como el
niño no sabe qué es eso de domesticar escucha al zorro que le explica el
proceso. Se van dando confianza día tras
día, poco a poco, esperando con ansiedad la llegada de su amo, y cuando la cercanía sea absoluta será cuando por fin esté domesticado. El zorro le dice que cuando eso ocurra, aunque él sea un niño
parecido a cien mil niños, para él será único, y que aunque él sea igual a cien
mil zorros para el principito será único en el mundo. Así el principito entiende que aquella flor
que él creyó única, en realidad lo era porque lo había domesticado a él y le
tenía un amor especial.
Es bello el librito. Se lo dedicó el autor ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY
a un amigo suyo “cuando era niño”, y como todos hemos sido niños, vale la pena
leerlo porque tiene mil lecciones.
De este escrito yo quería hacer hincapié en ese
zorro que quiere ser domesticado porque como él mismo le dice al principito “así
nos seremos necesarios el uno para el otro”.
Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, hablemos
de los animales mascotas de compañía, o domésticos y cómo ellos pueden hacer un papel muy importante en
nuestras vidas. No hace mucho leí que solo en Estados Unidos hay el 40% de los
animales domésticos del mundo, con cerca de 60.000.000 de perros y sobre
75.000.000 de gatos, también que en
Londres y París hay más gatos en proporción al número de viviendas que en la
ciudad de Nueva York.
¿Cuán importantes y valiosos pueden llegar a ser
para sus dueños? Los perros mascota
llegan a ser los ojos para los ciegos y los oídos para los sordos, son
afectuosos, leales y cumplen de forma muy eficaz las expectativas de los que
los adquieren, haciéndoles un hueco en su hogar como compañía para sus niños,
para personas con sus facultades mermadas, como ya mencionamos, alivian
enfermedades mentales, depresiones causadas por la soledad en la edad anciana. Se unen a sus amos de una manera especial con
un sentir desconocido para nosotros. Son
capaces de dar en lealtad y afecto mucho más que reciben y arriesgan la vida
por sus amos. Sabemos de perros que han seguido haciendo el recorrido que
hacían con sus dueños y a las mismas horas después de la muerte de estos
buscándoles. Otros se han quedado por años en la puerta de hospitales de donde
sus amos nunca salieron, y muchos otros han dado su vida para defenderles de
delincuentes. No piensan, solo sienten y se interponen a cualquiera que
sospechen que quiere hacer daño a la familia a la que pertenecen.
A algunos amigos y a muchos padres les encanta ver
la carita de sorpresa y la emoción de sus hijos cuando en una cajita con un
lazo aparece una pequeña vida, como un peluche que hace las delicias de toda la
familia, pero va creciendo, lo tienen que llevar al veterinario, llevarlo a
pasear para que haga sus necesidades, en pleno invierno, lloviendo o con sol,
tanto si les apetece como si no, y no pocas veces en el transcurso que pasa de
Navidad a las vacaciones de verano el pobre animalito cae en desgracia y es
despreciado por sus amos. Muchos los abandonan en carreteras, cerca de poblaciones
donde los pobres, perplejos, miran a todo coche que pasa por ver si lo vuelven
a buscar. Otros, aproximadamente la mitad los llevan directamente a las
perreras o protectoras de animales donde muchos acaban sacrificados. Parece
duro ¿verdad? Pues esta es la triste
realidad. Se acercan fechas de vacaciones. Si tienes una mascota, piensa que
está contigo por tu voluntad y que eres todo para ese perro, gato u otro animal,
que ahora no se me ocurre, porque cada vez es más variada la fauna doméstica. No lo abandones.
Él está tan apegado a ti que… ¿no lo lees en sus ojos? “no me abandones, yo nunca eso haría”.