viernes, 4 de febrero de 2022

APOCAPILSIS (Armagedón)
Oscuridad en el cielo,
el pecho está congelado
¡Que emoción tan grande el miedo
que en la tierra se ha apostado!
En esquinas escondido
y en las plazas de los pueblos,
y recordando el pasado
llora el viejo.
Tiembla la tierra, brama el mar
gime empapada de fango
quieren abortar el engendro
de albañal y asfalto
¿No hay Dios para ti en el cielo,
del corazón lo sacaste?
¡búscalo corre, deprisa
quizá así puedas salvarte!
Con las nubes de los cielos
El Hombre viene en poder,
montado en caballo blanco,
venciendo y para vencer.
Mece la tierra,
son sacudidos,
sus gobernantes
quedan heridos.
Lomos ceñidos
con la verdad,
y aguda espada
que juicios da
Dioses de polvo,
héroes de novela
Asesinos a sueldo
que la ley no pena.
Tiranos disfrazados,
sucedáneos de Dios,
palabras mañosas
tapaderas del terror.
Levanta el pié
el Ángel de la Muerte,
pisa el lagar,
sangre se vierte.
Babilonia la Grande,
esa vieja prostituta,
su sangre negra,
el suelo enluta..
Culpable es,
porque derramó,
la sangre de profetas
y de santos de Dios.
Oscuridad en el cielo,
los montes se tambalean.
El sol luna y las estrellas,
se mueven como la arena.
Desparraman por doquier
los mares ríos y fuentes.
sus aguas que liberadas,
cubren casas, prados, puentes.
¡Tiembla la tierra,
son sacudidos,
sus gobernantes
quedan vencidos.
La noche negra
se ha apoderado,
de los que en ella
se han deleitado.
Y los que palpan,
ciegos sus ojos,
a Dios maldicen
llenos de enojo.
¿No siente pena
tu corazón?
Pues...fruto da
lo que se sembró.
L.VLucía Vilches Moya
(una interpretación poétizada del
libro bíblico de Apocalipsis, sobre el año 2000)