miércoles, 12 de abril de 2023

LOS SUEÑOS LA FANTASÍAS Y LOS LIBROS.

Desde la más tierna infancia a la mente humana se le estimula y se le despierta a la vida y al entorno por medio de palabras, y poco a poco a todos se nos ha ayudado a conectar con el mundo real, pero también con otro mundo que fluye paralelo, el mundo de la fantasía.

 

El tiempo que transcurrió antes de que las vivencias, historias o cualquier otro mensaje que se quisiese comunicar tenía que hacerse obligatoriamente de forma oral por la falta de tener  aún disponible un lenguaje escrito, la fantasía se desbordó con lo cual lo que en un principio era fiable por la cercanía de los contenidos de los relatos, con el tiempo fue deformándose hasta que íntegramente llegó a formar parte del gran bloque de cuentos mitos y leyendas, que tenían como base aquellas verdades fundamentales.

 

Y es que la fantasía humana no tiene límites, tanto para la mente que la concibe como para quien o quienes las reciben. Al final podemos ver una coincidencia común en el trasfondo, desde donde hemos de separar el trigo de la paja. Tarea que hemos podido poco a poco hacer a partir de los registros escritos posteriores, tanto de lo que llamamos historia probada como de lo fantasioso o fantástico.

 

Una vez que escuchamos se capta nuestra atención, si no lo podemos leer lo queremos volver a escuchar. Ahí el relatador nos sorprende con algo nuevo. Luego lo queremos leer, y así ocurre desde que fuimos niños y ha sido así desde el principio de los tiempos.

 

Esa es la primera conexión con el mundo de los libros, y descubrir cómo se hacen o se crean los cuentos, historias, relatos, novelas, etc. Es muy interesante

 

Primero hablemos sobre los sueños. Dicen que sin los sueños es imposible vivir, y hasta se ha oído decir que si dejamos de soñar podríamos morir. Lo cierto es que todos soñamos, o tenemos ensoñaciones. Posiblemente hasta los animales sueñan. Los bebés sueñan, hacen muecas, sonríen o lloran mientras duermen. Pueden ser sensaciones, a veces muy fuertes que sobresaltan el ánimo, o pueden ser imágenes, paisajes, personas,  conversaciones, etc.

Aunque el sueño, o sea, dormir, es en sí mismo reparador de la energía perdida durante las actividades diarias, también se le llama sueño, soñar, o ensoñación a esas imágenes que crean nuestra mente mientas dormimos. Esos sueños son  el recurso que tiene el cerebro para seguir activo. Así, de día la mente se agota, y de noche mientras se duerme, es como si se recargar de nuevo y se llenase de energía.

 

 Las vivencias cotidianas nos van impactando durante el día hasta sin darnos cuenta, pero lo hacen deformadas o moldeadas por nuestra mente creando el mundo de los sueños.

 

  Si las vivencias son bonitas, buenas y agradables aparecen historias que nos agradan y hasta nos sorprenden en la noche, a veces quisiéramos seguir soñando porque ni nosotros sabemos el desarrollo final, pero si han sido desagradables se pueden convertir en pesadillas, de las que quieres salir rápidamente y a veces lo consigues. De ahí la importancia de crear alrededor de nosotros y de los niños, sobre todo, un entorno feliz que facilite un sueño reparador y sin sobresaltos.

 

   Así podríamos decir que los sueños son el punto de encuentro donde se citan la realidad y la fantasía, de donde parten muchas de las historias que inventamos y creamos después, con un poco de realidad, un poco de fantasía y un mucho de imaginación. Sin embargo, esto último, a saber, la imaginación, hay que alentarla promoverla o estimularla. ¡Cómo?, Añadiendo paisajes, personajes, diálogos, escuchando, leyendo, y poco a poco se le va dando vida a todo esto que está en nuestra mente, y se ponen por escrito en forma de fábulas, cuentos o historias, a veces disfrazadas pero interesantes que cautivan al lector, despertando su imaginación e iniciando de nuevo el proceso de los sueños o ensoñación del oyente.

 

  Novelas, cuentos, poemas, nacieron así y pertenecen a ese mundo fantástico.

 

 Los libros de las bibliotecas, librerías y los que tenemos en nuestros hogares,   están repletos de mundos maravillosos y llenos de personajes entrañables que seguirán viviendo por la eternidad, mientras los leamos y los recordemos.


¿ES CRISTIANO EL MUNDO CRISTIANO?

Decir "cristiano" son palabras mayores. El mundo de la cristiandad NO ES CRISTIANO.  Ninguna organización religiosa que haga pactos con la política, que en su mayor parte tiene las manos manchadas de sangre y  que  están corrompidas por la avaricia y son indiferentes al dolor y necesidades del prójimo,  es imposible que sean "cristianos". Jesús lo dejó bien claro y no nos debemos engañar. "No todo el que me dice ¡Señor, Señor! entrará en el Reino, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor Señor,¿ no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?, y sin embargo, entonces les confesaré:¡Nunca los conocí! apártense de mi, obradores del desafuero ".

   Uno de los dos más grandes mandamientos es “Amarás al prójimo como a ti mismo”. El primero es amar a Dios, y esos dos son inseparables y  la base del verdadero cristianismo.  La tercera parte de la humanidad se llama cristiana, y son los mismos que promocionan las guerras. Sobre este tema Jesús le dijo a Pedro, cuando este le cortó la oreja a un tal Malco que iba para prender a su maestro: “Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman la espada, perecerán por la espada.” Nada que ver con los países llamados cristianos, los cuales  venden las armas a los países más  pobres para guerras de guerrillas con mil propósitos, todos con un móvil económico, endeudándolos cada vez más.  Además cierran las fronteras a sus hermanos de fe, o de otras fes, no importa, que deambulan por el mundo sin rumbo buscando el pan y cobijo para ellos y para sus hijos etc.etc. Se salvan algunos individuos y ONGs independientes. Las iglesias de la cristiandad están llenas de "rezadores"  que van a lavar su conciencia con ese "ritual" sin embargo Dios no está ciego. "De Dios, nadie se puede mofar, lo que uno esté sembrando, eso también segará" dice la Escritura.

    Las Escrituras no profetizan una conversión en masa del mundo. Nos da esta advertencia, o mandato  "Sálganse de ella Pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas". Y otra vez "La amistad con el mundo, es enemistad con Dios, si alguien se constituye amigo del mundo es enemigo de Dios".  Las palabras de ese gran  Maestro Jesucristo, del que dicen ser seguidores, claman para su vergüenza.   "Ustedes no son parte del mundo como yo no soy parte del mundo”  dijo El.

    Todos los textos que has enumerado son muy significativos y sí. Realmente el mundo que se llama cristiano NO LO ES. De nuevo dijo "POR SUS FRUTOS LOS RECONOCEREIS”, y ese  Árbol de la cristiandad, desde que se constituyó en religión o religiones de estado, está podrido desde la base, es decir, desde ya entrado en el cuarto siglo de nuestra era mal llamada “cristiana” con la estrategia de Constantino, que hizo de los restos del cristianismo verdadero, después de perseguirlo y doblegarlo, la religión estatal, para así manipular mejor al pueblo en favor der sus políticas imperialistas y el declive su propia religión vieja y degradada por la inmoralidad y corrupción.  Un abrazo amigo. Como siempre gracias por tus recordatorios que siempre son bienvenidos.

EUQUEL Da Luce. l.v.m.

 

Mateo 7:21-23

Marcos 12:29-31

Revelación 18:4

Santiago 4:4

Juan 15:19