jueves, 12 de agosto de 2021

DEL RECALENTAMIENTO DEL PLANETA, NUESTRA RESPONSABILIDAD HA SIDO NO SABER DECIR QUE NO.

Las personas en cierto modo somos como los animales, uno solo es doméstico, pero en grupo son manada. Entre todos hacen la fechoría, pero individualmente se sigue el juego, tiran la piedra y esconden la mano. Todavía no hemos aprendido decir que no al plástico, a los humos tóxicos, a la manufactura de las empresas contaminantes, al monstruo de la expansión de muchas cosas inservibles baratas y contaminantes que se llama China. Todo el petróleo en la ropa de vestir, conservantes, colorantes estabilizantes, veneno para la salud etc. ¿Ahora reconocen que el recalentamiento global que está matando a mucha parte de la población es absolutamente de hechura humana, ¿y qué van a hacer al respecto? nada. desde 1985 sabían que esto iba al desastre, pero claro, no podían dejar de ganar dinero, ni los supercomerciantes ni los gobiernos que no pueden gobernar sin el dinero estos. ¿Por qué no pueden con las “eléctricas”? porque quienes mandan de verdad son las empresas? Esto se va al cumplimiento de las profecías bíblicas que la gente en general no ha querido escuchar por estas últimas décadas, al contrario, le echan la culpa a Dios que nos lo entregó todo precioso, reluciente y absolutamente limpio y sano. Ni siquiera tenemos ya agua que del todo se pueda llamar potable. El cuento de nunca acabar se acaba porque la mayoría en algún tiempo y egoístamente nos hemos dejado recrear los oídos por pura conveniencia económica. pero ¿a qué precio? Tal como van las cosas, sin la intervención de Dios non nos va a dar tiempo a contarlo.