El
Planeta hace “aguas”
El deshielo de La Antártida es tres veces mayor que
hace diez años, produciendo un aumento en el nivel de los mares. La Antártida
tiene un tamaño aproximado a Estados Unidos y Méjico juntos, y contiene el 90%
de toda el agua dulce del planeta. Según una revista científica, este deshielo
se está acelerando. Si se sigue derritiendo, y todo apunta a que lo hará,
podría elevar los niveles del mar en todo el mundo hasta en 60 metros, según
dice tal revista.
¿Cuáles son las causas? El recalentamiento del planeta
por la agresión continuada y aumentante del CO2, gases de efecto invernadero
que ya hace muchos años se supo que habían llegado a la estratosfera rompiendo
la capa de ozono, tan necesaria para protegernos de los rayos ultravioleta
procedentes del sol, que se sabe que están causando la ceguera de algunos
animales, y como no, también en seres humanos. Las tormentas de nieve que caen
sobre La Antártida, no se congelan, sino que crean agujeros profundos en el
hielo, de modo que se pierde el equilibrio entre el nuevo hielo de las zonas
orientales y el deshielo. Las fuentes de información dicen que desde 1992 al
2017, se ha perdido tres billones de toneladas de hielo, y esto ha hecho subir
el nivel del mar casi 8 centímetros. El calor expande esta agua que cada vez
ocupa más espacio.
El profesor Shepherd y su equipo en su estudio
concluyeron que el ritmo de incremento en el nivel del agua de los océanos
debido a la pérdida de hielo se ha triplicado desde 2012. Algunos sin embargo
con sus deducciones llegaron a la falsa idea de que, debido al aumento de
calor, aumentaría también la humedad ambiental, esto aumentaría más la lluvia y
también la nieve en los polos. Los satélites confirmaron lo contrario. El
océano, más caliente de lo esperado, no permite la congelación, sino que ayuda
a que se sigan derritiendo los continentes helados, y parece que este hecho es
imposible de revertir.
Normalmente, el hielo profundo de los polos hace que
rebote el calor y mantenga su temperatura, en el Antártico ha llegado a casi
-90 (bajo cero), en el Ártico a -70. Para más desolación, la desertización por la
tala de bosques, y como no, hemos sido espectadores por televisión, de los
macro incendios provocados por la mano humana y por el excesivo calor que nos
invade que cada año aumentan. Hubo en Siberia, cerca del Polo Norte, otro al
sur de Chile, otro tremendo en La Amazonia, y otro aún más devastador en África
del Sur, que llenaron de ceniza una buena área de los hielos en los polos. Esa
ceniza ha impedido repeler el calor y éste ha hecho efecto de horno derritiendo
los hielos de debajo (color blanco repele, oscuro absorbe).
La indiferencia de los gobernantes, la avaricia de
empresas madereras, la ignorancia del equilibrio perfecto de los ecosistemas
por parte de los gobiernos, están arruinando nuestro hogar. ¿Algo más? Sí, la
basura que la “civilización” tira al mar, inundando las aguas de desechos de
todo tipo, plásticos, micro-plásticos y otros materiales no reciclables,
embarrando de venenos repugnantes el suelo marino y los bancos de peces, donde
se alimentan todo género de vida marina. En los polos y sus mares circundantes
y también los demás, viven miles de especies afectadas, también aves y muchas
otras especies que viven en las costas. Si comen basura, comeremos o comemos
basura. Bebemos y respiramos basura. Nos acechan “enfermedades raras”. Cuantas más
enfermedades, más dinero acumulan las empresas farmacéuticas internacionales,
aunque parece que queda en el olvido el hecho de que la globalización en sus
beneficios y errores nos alcanza a todos, a nosotros, a ellos, a nuestros hijos
y a sus hijos. Los perjuicios han superado con creces a las ventajas. ¿qué
podemos hacer?
Lucía Vilches Moya.