VIDA,
TE PEDÍ AMOR
Te perdí y, una espada de rencor me impide la
entrada
a ese paraíso que fue, tu amor lleno de luz.
Alejándome de ti busqué estrellas en la tierra
y rosas en el horizonte.
Quise volar ignorando las heridas,
y al marchar quedaron prendidas tantas cosas,
que me fui desnuda.¡ No era nada sin ti!
y los
lobos estaban en cada sombra, en cada esquina.
Las
puertas cerradas, aparcaban el hambre,
en el
dintel hermético de infinidad de soledades.
Mi
barca, mi pobre barca, tirada, rota
en esa incapacidad de aguantar otra tormenta.
Te miré
de lejos en el letargo de tu indiferencia,
dormida
en la espera, y dejé la puerta entreabierta
de mi despertar de este sueño.
Laberinto
de fantásticos cuentos que se esfumaron
en una
realidad inefable y despiadada.
La
vida,¡ que paradoja!.
La ilusión de unas horas,
el
engaño de unos momentos,
caducos
y dependientes,
robados
retazo a retazo de otras vidas ansiosas de amor.
Esperando
no sé qué, miro a los ojos a aquellos
que también
buscan realizar sus sueños,
Triunfos
inexistentes, lisonjas, risas pasajeras
que imploran complicidad,
y
exploran en el hechizo de un mundo irreal,
a las
afueras de esta casa caduca en la que habitamos.
La
vida,
Un
árbol que extiende sus ramas hacia el cielo,
mientras
se aferra tenazmente a la tierra que ama,
al
sentir sensual que palidece y se debilita en un camino
que se
estrecha hasta hacer desaparecer toda huella .
Busco
en el paladar de mi juventud, un furtivo
recuerdo,
En mis
manos, un contacto antiguo,
En mi
corazón el amor que me dejé en el camino,
ese que
te hace rico en tu pobreza,
señor
de la riqueza inmensa de ser amado,
recibir
sin pedir y dar sin esperar.
El
corazón, con su continuo latir,
marca
las horas del reloj vital de la existencia. tic tac tic tac,
un
tanque todo terreno que no se detiene ante nada
porque
conoce su meta y final. Sin tregua,
te hace
saber cuántos minutos, cuantas horas,
días, años,
has
perdido en la inconsciencia de que no
existe vuelta atrás,
el retorno
imposible, aquellas imágenes esfumadas en el tiempo.
En el
escenario del mundo se expone el espectáculo, nuestra obra
Baja el
telón y te quedas en la miseria del yó, mientras
finaliza la función.
La vida, tu mi amor, ¿qué me puedes dar?,
te pido tantas cosas, pero el tiempo es mi
enemigo.
Debería
ser un árbol, impávido en la eternidad,
o una
roca eterna, la lava de un volcán que vomita,
que
pare hacia la luz su pétrea figura,
que se yergue hasta el fin de los siglos,
una
roca eterna calentada por el sol y mojada por la lluvia.
Podría
ser, el agua de un rio que recorre alegre los paisajes hasta el remanso,
que
viaja con las nubes, que se hace gota
para
volver de nuevo en su espaciosa libertad.
Podría
ser viento, si, viento de inagotable energía
que
mece y acaricia con sus invisibles brazos.
Podría
ser luz, luz del abrasante sol, o brillo de luna,
podría
haber sido brillo de luna, y bañar de
plata, mar y tierra .
Vida,
no soy casi nada,
el
soplo temprano de una mañana cualquiera,
olvidado
en el continuo giro de los amaneceres.
La hoja
seca de una rosa en el libro de la historia del tiempo
Soy Una
crisálida que nunca será mariposa,
colgada
en el árbol caduco de la eternidad,
buscando
el paraíso perdido
en un mundo incoherente e inconcluso.
(Dilucidadiones)