lunes, 25 de noviembre de 2024

LLUVIA

TE ESPERABA LLUVIA. Te esperaba lluvia, suave y refrescante, cultivadora de pan virtud de la eternidad, lágrimas de amor que envuelven esta esfera Madre de todo lo que respira, vida para la vida, Porque todo vive en ti y por ti. Agua cristalina llena de resplandor Esperanza de la eternidad, manantial de la luz del riachuelo y del torrente, Toda tú cantas a la vida y al amor cuando las semillas que descansaban en el seno de la tierra despiertan Cuando tú les visitas dándoles el aire que respiran, la primavera y el otoño te sonríen Nada se detiene porque todo en ti es generoso Eres fruto de amor, engendradora de vida que te derramas para cubrirlo todo Todo, los bosques, las montañas los ríos, todos te esperan Las flores que despliegan aromas ocultos, te aman, todo lo que alienta te ama, y salen al espacio abierto para saludarte, para abrazarte para revolotear como pájaros de barro nacidos de la tierra, nacidos de los iris del rocío, del amanecer en sintonía de colores ¡coros de la auroras! Eres esa dama celestial de pasos tintineantes saltando sobre las hojas y besándolas Los árboles extienden sus ramas para bañarse en ti, para empaparse de ti Vienes de nuevo con el viento, vienes para salvarnos, para renovar nuestras vidas, con tu melodía, tu latir sonoro que alegra el corazón. Al levantar los ojos, veo las nubes redentoras que apagan la sed febril, Eres brindadora de esperanza, reconciliadora de la aridez de todos los desiertos, De las sequias del alma, del calor tórrido, de ese fuego devorador que consume Y te dejo caer, bendición de Dios, sobre mi rostro y por todo mi cuerpo, para abrazarme a la vida en tí, para limpiar y clarificar mis ojos y mi mente y milagrosamente volver a nacer.