martes, 31 de octubre de 2017

SERÉ NADA, UN RECUERDO.
Seré barco sin rumbo
Con la luna de vela
Naufragando en el cosmos
como errante viajera
Las olas agitadas
con sus idas y vueltas
Me llevarán cansadas
a una  playa desierta.
Y los párpados ojos
de las noches en vela,
trémulos y agotados
se cerrarán cansados
aunque yo no quiera.
¿Donde estás mi delirio?
¿Dónde, mi consejera?
¿La esperanza que teje
una única bandera?

¿Y donde las delicias
de los patios sin rejas,
cielos sin horizontes
derruidas fronteras.

¿Y la luz vaporosa
que la vida despeja,
que al amor no acongoja
en la sala de espera?
La tenue luz velada
fría y acompasada
en eterno silencio
será mi compañera.
No escucharé el rumor,
ni los ecos de ausencias,
Ni gemidos del alma,
ni el latir de esta pena.

Porque todo es la nada,
cuando nada se espera.
Y a la nada partimos
y nada nos llevamos.

Como  nada trajimos,
nos llevamos ausencias.
.
Me encontrarás dormida
sin saber dónde queda
el hilo umbilical
que me lanzó a esta esfera.
Que me dejó en pañales
de humanidad postrada
asombrada y efímera
cuando apenas naciera.
Sorprendida y callada,
tímida y temerosa
la vida jadeante
perpleja ya reposa.
Y al cabo y recorrido
tejida con mi suerte
Me ata y me condena
esa pérfida muerte.
Ni palabras ni llantos,
ni cantos de sirenas
Que atraen al navegante
Hacia rocas siniestras.

Ni el mundo que agoniza,
ni brisas ni tormentas,
no me echaran de menos
No llorará mi ausencia.
Cuando ya no lo vea
continuará impasible
este mundo que inventa
Paraísos de cuentos
Envueltos en banderas
Ilusas decepciones
quemadas en la hoguera
de las desilusiones
Serán fosas abiertas
Cuando yo me muera.
Yo quiero descansar,
y enraizar cubierta
por lluvias otoñales.
Y rebrotar contenta.
Quiero ser primavera,
cuando Dios con su voz
amorosa y serena
me diga dulcemente
¡Mi Reino está en la tierra!
L.Vilches 31/10/2013