TERREMOTOS Y OTRAS CATÁSTROFES NATURALES.
(Para los que se dan tiempo para leer un poquito más de lo normal).
(Para los que se dan tiempo para leer un poquito más de lo normal).
Hace milenios que a Dios se le ha dado la espalda y aunque hay personas que no quieren oír del cambio climático por causa y culpa de la avaricia del mundo comercial de ese mundo que nos moldea a todos y que ha trastornado el equilibrio ecológico, desvalijando los acuíferos, sacando de las entrañas de la tierra minerales a los que han dado un valor desorbitado, han bombardeado literalmente este nuestro hogar, lo han sembrado de plantas de energía nuclear que se han descontrolado contaminando los océanos y produciendo enfermedades en la fauna marina que luego comemos, consumimos para nuestro mal y lo han cubierto todo de productos químicos perjudiciales para la salud y también para todos los frutos que sostienen la vida, han roto la capa de ozono recalentando el planeta y todo lo que hasta ahora mantenía en su lugar las estaciones del año y nos hacía posible vivir en lugares de la tierra poco mas o menos seguros, hoy todo está descompuesto.
Le podemos pedir a Dios que "venga Su Reino" le podemos pedir que consuele a los que sufren por culpa de lo anteriormente dicho, que se apiade de la humanidad y nos salve de todos estos malos gobiernos que han vendido el planeta a cambio de riquezas materiales llamadas capital, poder, prestigio. Que nos libre de todos esos que poco les importa que el mundo entero se lo trague una serie terrible de huracanes o terremotos, como si ellos y sus hijos fuesen inmortales. Eso sin contar el gran terremoto militarista amenazante de armas nucleares contra la población en un lugar tras otro, o las revueltas rebeldes de descontentos que se acaban convirtiendo en terroristas civiles que siembran el miedo entre ciudadanos poco mas o menos pacíficos. Todo lo que sucede aunque a muchos les escueza es por culpa de que la humanidad desde el principio de los siglos ha decidido la independencia, la rebelión, ha decidido vivir alejados de Dios y sus leyes justas y ha escogido a sus propios dioses que les gobiernen con nuevas leyes a las que también se revelan. esas poco más o menos justas y otras injustas, naturalmente esto a su vez les acaba decepcionando, si o si, porque todos estos señores que se sientan en el trono del poder, no son de verdad dioses, sino hombres poco mas o menos sinceros en sus propósitos pero que acaban corrompiéndose, por eso y porque sí la gente acaban rebelándose. Por eso y más cosas es imposible que esto salga bien, primero porque la ilegalidad es delincuencia y cuando esto ocurre no hay parada, y también sufren inocentes, no solo los que por convicción aceptamos este sistema como mal menor y en todo lo posdible lo obedecemos, sino también los que por costumbre lo aceptan y ahora todos sufrimos las consecuencias. ¿Se puede vivir sin Dios? pues claro que sí, igual que se puede vivir sin padres, sin familia, sin amigos y hasta sin esperanza pero las consecuencias son nefastas para el desarrollo de sentimientos naturales como amor, empatía, compasión, comprensión, sobre todo en lo que tiene que ver con la convivencia pacífica . Hay demasiado individualismo. Vivimos en una “babilonia “en donde cada cual habla su propio idioma y no hay voluntad de verdadera de entendimiento y paz.
No podemos o mejor dicho, no debemos minimizar que hay un movimiento divisivo totalmente demoníaco en la sombra pero coincidente en todo el mundo, aunque en casos extremos se despierten las conciencias este aire enrarecido está ahí para impedir la reconciliación. Es increíble el hecho de que en esta época cada cual dice hacer defensa de “su dios” atropellando a sus hermanos de otras o las mismas razas, lenguas ideologías o países, con un descontento generalizado que arrasa toda lógica como un huracanes. Hay que olvidarse de esos argumentos, Dios no nos necesita para nada y mucho menos para defenderle de ofensas, aunque quizás lo queramos hacer mediante palabras razonadas. El, siendo como es Dios, es autosuficiente. Al contrario de lo que muchos podrían pensar, es Él el único que puede hacer algo por nosotros y a mi no se me ocurre nada mejor que seguir pidiendo reiterativamente “Venga a nosotros Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra” todo lo demás no despierta en mi ninguna clase de FE. Después de todo, la tierra es un pedacito de este universo que Le pertenece y somos la vergüenza del orden universal.
La tercera parte de la humanidad se declara cristiana, un cristianismo que no tiene nada que ver con el evangelio de Cristo que pidió solo y exclusivamente llegar a la paz por el camino de la paz, de forma paralela a la paz con Dios. ¿Qué pasa, crees que soy una ingenua porque tengo fe en un Dios Superior? Pues mira, todos los que ponen fe en los organismos gubernamentales que además dicho sea de paso lo hacen con un látigo, yo les invito a que recapaciten, si es que acaso no les hace falta mucha más fe para creer a estas alturas, que se va a conseguir algo bueno en este panorama mundial incoherente, donde una marabunta de masa humana se está poniendo en pié y desilusionada se avalancha contra toda ley. Lo siguiente…la catástrofe profetizada, un fin necesario e inevitable. Borrón y cuenta nueva. Aún está pendiente el Armagedón predicho. Seguramente hay muchas posibilidades de que yo y muchos como yo no lo podamos contar, por la edad, porque cada día es una sorpresa, pero hoy aunque me he quedado corta, lo dejo para quien lo quiera leer, o responder, Un abrazo a todos los que con buena intención proponen por Internet oraciones en cadena a Dios, pero me reitero, El no es culpable, sufrimos las consecuencias de nuestros actos. Si acaso Él será la solución. A
todos los lectores y amigos que tengamos un buen día sin nuevos sobresaltos..
Isaias 40:25, 260/ Apocalipsis(revelación) 21:3,4./ Apoc. 4:11.
Lucía Vilches Moya.
Le podemos pedir a Dios que "venga Su Reino" le podemos pedir que consuele a los que sufren por culpa de lo anteriormente dicho, que se apiade de la humanidad y nos salve de todos estos malos gobiernos que han vendido el planeta a cambio de riquezas materiales llamadas capital, poder, prestigio. Que nos libre de todos esos que poco les importa que el mundo entero se lo trague una serie terrible de huracanes o terremotos, como si ellos y sus hijos fuesen inmortales. Eso sin contar el gran terremoto militarista amenazante de armas nucleares contra la población en un lugar tras otro, o las revueltas rebeldes de descontentos que se acaban convirtiendo en terroristas civiles que siembran el miedo entre ciudadanos poco mas o menos pacíficos. Todo lo que sucede aunque a muchos les escueza es por culpa de que la humanidad desde el principio de los siglos ha decidido la independencia, la rebelión, ha decidido vivir alejados de Dios y sus leyes justas y ha escogido a sus propios dioses que les gobiernen con nuevas leyes a las que también se revelan. esas poco más o menos justas y otras injustas, naturalmente esto a su vez les acaba decepcionando, si o si, porque todos estos señores que se sientan en el trono del poder, no son de verdad dioses, sino hombres poco mas o menos sinceros en sus propósitos pero que acaban corrompiéndose, por eso y porque sí la gente acaban rebelándose. Por eso y más cosas es imposible que esto salga bien, primero porque la ilegalidad es delincuencia y cuando esto ocurre no hay parada, y también sufren inocentes, no solo los que por convicción aceptamos este sistema como mal menor y en todo lo posdible lo obedecemos, sino también los que por costumbre lo aceptan y ahora todos sufrimos las consecuencias. ¿Se puede vivir sin Dios? pues claro que sí, igual que se puede vivir sin padres, sin familia, sin amigos y hasta sin esperanza pero las consecuencias son nefastas para el desarrollo de sentimientos naturales como amor, empatía, compasión, comprensión, sobre todo en lo que tiene que ver con la convivencia pacífica . Hay demasiado individualismo. Vivimos en una “babilonia “en donde cada cual habla su propio idioma y no hay voluntad de verdadera de entendimiento y paz.
No podemos o mejor dicho, no debemos minimizar que hay un movimiento divisivo totalmente demoníaco en la sombra pero coincidente en todo el mundo, aunque en casos extremos se despierten las conciencias este aire enrarecido está ahí para impedir la reconciliación. Es increíble el hecho de que en esta época cada cual dice hacer defensa de “su dios” atropellando a sus hermanos de otras o las mismas razas, lenguas ideologías o países, con un descontento generalizado que arrasa toda lógica como un huracanes. Hay que olvidarse de esos argumentos, Dios no nos necesita para nada y mucho menos para defenderle de ofensas, aunque quizás lo queramos hacer mediante palabras razonadas. El, siendo como es Dios, es autosuficiente. Al contrario de lo que muchos podrían pensar, es Él el único que puede hacer algo por nosotros y a mi no se me ocurre nada mejor que seguir pidiendo reiterativamente “Venga a nosotros Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra” todo lo demás no despierta en mi ninguna clase de FE. Después de todo, la tierra es un pedacito de este universo que Le pertenece y somos la vergüenza del orden universal.
La tercera parte de la humanidad se declara cristiana, un cristianismo que no tiene nada que ver con el evangelio de Cristo que pidió solo y exclusivamente llegar a la paz por el camino de la paz, de forma paralela a la paz con Dios. ¿Qué pasa, crees que soy una ingenua porque tengo fe en un Dios Superior? Pues mira, todos los que ponen fe en los organismos gubernamentales que además dicho sea de paso lo hacen con un látigo, yo les invito a que recapaciten, si es que acaso no les hace falta mucha más fe para creer a estas alturas, que se va a conseguir algo bueno en este panorama mundial incoherente, donde una marabunta de masa humana se está poniendo en pié y desilusionada se avalancha contra toda ley. Lo siguiente…la catástrofe profetizada, un fin necesario e inevitable. Borrón y cuenta nueva. Aún está pendiente el Armagedón predicho. Seguramente hay muchas posibilidades de que yo y muchos como yo no lo podamos contar, por la edad, porque cada día es una sorpresa, pero hoy aunque me he quedado corta, lo dejo para quien lo quiera leer, o responder, Un abrazo a todos los que con buena intención proponen por Internet oraciones en cadena a Dios, pero me reitero, El no es culpable, sufrimos las consecuencias de nuestros actos. Si acaso Él será la solución. A
todos los lectores y amigos que tengamos un buen día sin nuevos sobresaltos..
Isaias 40:25, 260/ Apocalipsis(revelación) 21:3,4./ Apoc. 4:11.
Lucía Vilches Moya.