viernes, 22 de junio de 2018

GUERRAS HAMBRE Y LOS GUARDIANES DEL TRIGO

LAS GUERRAS EL HAMBRE Y LOS GUARDIANES DEL TRIGO
Muchos de nosotros estamos cansados de los paternalismos falsos y de sentimentalismo rancio que solo tiene palabras huérfanas de auténtica compasión, comprensión e inteligencia práctica.  Basta ya de fotografías con niños famélicos endebles, desnudos, llorando mocosos y llenos de moscas para conmovernos y que nos asociemos a todos esos movimientos. Está muy bien que todo el que pueda ayudar lo haga en su medida, pero el  problema persiste porque está en los países donde viven y en sus gobiernos ¿Acaso tú o yo podemos ir a proteger, alimentar, abrazar a esos niños? Basta ya de echar la culpa, en particular del hambre del mundo a las riquezas acumuladas por las organizaciones religiosas  en sus fastuosos templos, todo eso no se puede convertir en alimento. Muchas de las  obras sociales educativas  que efectúan  organizaciones solidarias en la creencia de que la educación puede ayudar a dar un giro a las vidas de quienes la adquieren tienen bastante razón. La cordura nos dice que una buena educación es esencial. Una educación enfocada a la paz no hay que abandonarla nunca porque tiene un gran poder y efecto frente a los demás poderes, que sin duda son peligrosos.  El mundo es un gran pastel que se lo están comiendo un puñado pequeño de hombres que acaparan el comercio internacional, lo blindan para que nadie y mucho menos las clases bajas tengan acceso a él. Esas grandes empresas que trafican con el pan de cada día de toda la humanidad. El agua potable y los alimentos están hipotecados a cambio de todas las riquezas naturales  que los países ricos o mejor dicho acomodados sustraen de los llamados países pobres. A cambio les devuelven un poco de alimentos y armas para que sigan peleando sus guerras de guerrillas y nunca salgan de la esclavitud y la miseria. Las víctimas, siempre son los niños y las madres, que se convierten en mano de obra regalada, auténticos esclavos en las minas de Coltán  y piedras preciosas, las cuales abundan en esos países de “segunda” y ambicionan los de occidente, mientras tanto los hombres que deberían estar cultivando la tierra para cubrir las necesidades de sus hijos y esposas están con un arma al hombro en las fronteras donde se disputan de quién es la tierra que explotan, como pasa en El Congo, unas  armas que cuestan más de lo que pueden gastar en alimentos toda su vida los que las manejan.  La prostitución organizada, la venta de niños y niñas como esclavos sexuales  o soldados, a veces vendidos por los mismos padres u otros,  porque el hambre se acomoda, aún sobre las conciencias y las anula.
No importa las riquezas materiales en forma de oro, plata, piedras preciosas, infinidad de obras de arte que puedan acumular las religiones o sus poderosos amigos, todo eso no puede quitar del mundo el hambre ni la injusticia social.
Lo que está ocurriendo en este planeta,  en esta diversidad de mundos  que se han instalado  encima de este bello hogar tan mal repartido es  UNA TRAICIÓN A LA RAZA. Abusos, exterminios, odios criminales, éxodos sin destino fijo de millones de víctimas. Todo esto tiene un nombre  DELITO DE LESA HUMANIDAD, pero ¿Quién lo juzga?  No, no echen la culpa más que a los que la tienen. Las grandes religiones no han sido capaces de implantar en los corazones de sus feligreses el amor y la paz, al contrario, muchas veces han alentado el orgullo nacionalista de etnia de color de piel,  que siempre lleva a la discordia y al desastre y les ha amenazado con terribles castigos divinos que ya nadie cree.  El único infierno que existe es la tierra, y los demonios que lo administran son, como decía mi amigo y poeta Antón “Los Guardianes Del Trigo”. Todo para mí y nada para ti. Todos los gobiernos, si no son igual son muy parecidos. Los que tienen carencias  por su mala administración y su total desprecio por sus súbditos, esos  por un lado,  y por otro lado los que están mejor y  que viven desahogados y bien indiferentes hacia sus países hermanos, o como actualmente mostrando un  rechazo vergonzoso  cerrándoles las puertas y también los puertos, levantando rejas  con espinos donde se desgarran la carne literalmente los que tratan de escapar de esas ratoneras humanas, llenando de fronteras los territorios en lugar de encontrar soluciones. Mientras tanto están los que nadan en la abundancia, que no quieren ver ni escuchar  porque quieren ignorar que hay un mundo paralelo ahí al lado mismo, madres con sus hijos que sufren  y carecen de lo más esencial, que ven morir a sus hijos por falta de una vacuna o el alimento básico para la vida, mientras que los cubos de basuras en este lado  están repletos de alimentos que han desechado en su despilfarro descarado. Eso sí,  culparán a los demás, a cualquiera, de los males del mundo, y  devolverán  una ínfima parte de lo robado en forma de limosna por medio de ONGs , para acallar sus conciencias y dormir a gusto.
Las religiones se han alejado de Dios. Los gobiernos se han alejado de Dios. Los “cristianos” se han alejado de Dios, La humanidad, cada vez menos humana  se ha alejado de Dios. Las religiones organizada ligadas a los sistemas políticos con sus ideas de última hora han convencido y llenado el mundo con sus teorías de proteccionismo contra el invasor, y esto se vende como el único “salvo conducto” de los escogidos para poder entrar y permanecer en este gran casino de juego del mundo donde todo se compra y se vende y siempre pierden los mismos porque las cartas están todas trucadas.

Euquel Da Luce.