LAS GUERRAS EL
HAMBRE Y LOS GUARDIANES DEL TRIGO
Muchos
de nosotros estamos cansados de los paternalismos falsos y de sentimentalismo
rancio que solo tiene palabras huérfanas de auténtica compasión, comprensión e
inteligencia práctica. Basta ya de
fotografías con niños famélicos endebles, desnudos, llorando mocosos y llenos
de moscas para conmovernos y que nos asociemos a todos esos movimientos. Está
muy bien que todo el que pueda ayudar lo haga en su medida, pero el problema persiste porque está en los países
donde viven y en sus gobiernos ¿Acaso tú o yo podemos ir a proteger, alimentar,
abrazar a esos niños? Basta ya de echar la culpa, en particular del hambre del
mundo a las riquezas acumuladas por las organizaciones religiosas en sus fastuosos templos, todo eso no se
puede convertir en alimento. Muchas de las obras sociales educativas que efectúan organizaciones solidarias en la creencia de
que la educación puede ayudar a dar un giro a las vidas de quienes la adquieren
tienen bastante razón. La cordura nos dice que una buena educación es esencial.
Una educación enfocada a la paz no hay que abandonarla nunca porque tiene un
gran poder y efecto frente a los demás poderes, que sin duda son peligrosos. El mundo es un gran pastel que se lo están
comiendo un puñado pequeño de hombres que acaparan el comercio internacional,
lo blindan para que nadie y mucho menos las clases bajas tengan acceso a él. Esas
grandes empresas que trafican con el pan de cada día de toda la humanidad. El
agua potable y los alimentos están hipotecados a cambio de todas las riquezas
naturales que los países ricos o mejor
dicho acomodados sustraen de los llamados países pobres. A cambio les devuelven
un poco de alimentos y armas para que sigan peleando sus guerras de guerrillas
y nunca salgan de la esclavitud y la miseria. Las víctimas, siempre son los
niños y las madres, que se convierten en mano de obra regalada, auténticos esclavos
en las minas de Coltán y piedras
preciosas, las cuales abundan en esos países de “segunda” y ambicionan los de
occidente, mientras tanto los hombres que deberían estar cultivando la tierra
para cubrir las necesidades de sus hijos y esposas están con un arma al hombro
en las fronteras donde se disputan de quién es la tierra que explotan, como
pasa en El Congo, unas armas que cuestan
más de lo que pueden gastar en alimentos toda su vida los que las manejan. La prostitución organizada, la venta de niños
y niñas como esclavos sexuales o
soldados, a veces vendidos por los mismos padres u otros, porque el hambre se acomoda, aún sobre las
conciencias y las anula.
No
importa las riquezas materiales en forma de oro, plata, piedras preciosas,
infinidad de obras de arte que puedan acumular las religiones o sus poderosos
amigos, todo eso no puede quitar del mundo el hambre ni la injusticia social.
Lo que
está ocurriendo en este planeta, en esta
diversidad de mundos que se han
instalado encima de este bello hogar tan
mal repartido es UNA TRAICIÓN A LA RAZA.
Abusos, exterminios, odios criminales, éxodos sin destino fijo de millones de
víctimas. Todo esto tiene un nombre DELITO
DE LESA HUMANIDAD, pero ¿Quién lo juzga? No, no echen la culpa más que a los que la
tienen. Las grandes religiones no han sido capaces de implantar en los
corazones de sus feligreses el amor y la paz, al contrario, muchas veces han
alentado el orgullo nacionalista de etnia de color de piel, que siempre lleva a la discordia y al desastre
y les ha amenazado con terribles castigos divinos que ya nadie cree. El único infierno que existe es la tierra, y
los demonios que lo administran son, como decía mi amigo y poeta Antón “Los
Guardianes Del Trigo”. Todo para mí y nada para ti. Todos los gobiernos, si no
son igual son muy parecidos. Los que tienen carencias por su mala administración y su total
desprecio por sus súbditos, esos por un
lado, y por otro lado los que están
mejor y que viven desahogados y bien
indiferentes hacia sus países hermanos, o como actualmente mostrando un rechazo vergonzoso cerrándoles las puertas y también los puertos,
levantando rejas con espinos donde se
desgarran la carne literalmente los que tratan de escapar de esas ratoneras
humanas, llenando de fronteras los territorios en lugar de encontrar soluciones.
Mientras tanto están los que nadan en la abundancia, que no quieren ver ni
escuchar porque quieren ignorar que hay
un mundo paralelo ahí al lado mismo, madres con sus hijos que sufren y carecen de lo más esencial, que ven morir a
sus hijos por falta de una vacuna o el alimento básico para la vida, mientras
que los cubos de basuras en este lado están
repletos de alimentos que han desechado en su despilfarro descarado. Eso sí, culparán a los demás, a cualquiera, de los
males del mundo, y devolverán una ínfima parte de lo robado en forma de
limosna por medio de ONGs , para acallar sus conciencias y dormir a gusto.
Las
religiones se han alejado de Dios. Los gobiernos se han alejado de Dios. Los
“cristianos” se han alejado de Dios, La humanidad, cada vez menos humana se ha alejado de Dios. Las religiones
organizada ligadas a los sistemas políticos con sus ideas de última hora han convencido
y llenado el mundo con sus teorías de proteccionismo contra el invasor, y esto
se vende como el único “salvo conducto” de los escogidos para poder entrar y
permanecer en este gran casino de juego del mundo donde todo se compra y se
vende y siempre pierden los mismos porque las cartas están todas trucadas.
Euquel
Da Luce.