viernes, 22 de marzo de 2024
MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESUS.
MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESÚS (POEMA)
Cayó el rayo, bramó el trueno
y la tierra retembló.
Se removieron las tumbas,
en el vientre del Seol.
De llama el rojo encendido
en el horizonte ardió
y la noche en un instante,
a la tarde se tragó.
Las nubes un puro llanto,
de amargura derramó.
En medio de la tormenta
se percibía una voz
"Maldita vid de la tierra
es el hijo de mi amor,
¿y así me lo has torturado?
y por tí le envié yo.
¡Maldita seas mil veces,
que no merecer perdón!"
El Santo y su sacrificio
hasta los cielos subió.
Allí, delante del Padre,
por humanos abogó.
A los pies del Santo Padre,
con sangre pide perdón.
Por la sangre derramada
que aquel madero empapó
y desde el suelo clamaba
para los hombres: ¡perdón!
Padre, tú me los has dado
y por ellos morí yo.
Son... pollitos sin la clueca
son... ovejas sin pastor
ahora que estoy a tu lado
por favor cuídamelos.
No los entrampe el Diablo,
ni el mundo, ni imperfección,
que los quiero como a hijos
como a hermanos, o aún mejor,
son los amigos del alma,
trozos de mi corazón.
Yo me los llevé cautivos
y con ellos dejé el don
de predicar tu palabra
a todo hombre y nación.
Puse enfrente de sus ojos
de la gloria la visión,
y una antorcha que se extingue
para encenderse mejor,
con la vida incorruptible.
Por tu amor y por mi amor,
recíbelos como a hijos
en esta morada eterna
donde moramos tú y yo.
Desde ahora y para siempre
son la viña del Señor
L.Vilches.
viernes, 15 de marzo de 2024
HUELLAS DE LA VIDA
QUE Sería DE MI SIN TI.
Qué hubiese sido de mi vida sin Ti
Sin el aliento sosegado de Tu palabra, del sonido dulce de Tu voz
Miraba a los cielos y solo veía el azul del oxígeno, de las nubes mecidas por el viento
El blanco vibrante de las estrellas me enviaba mensajes que no entendía
Y en Las noches cuando se apagaban las luces de la vanidad
dejándome desnuda como la roca en la playa,
como la espuma en la cresta de la ola como el horizonte ante la aurora
Sentía dentro de mí una llamada sublime y un lenguaje distinto
Incliné la cabeza humildemente y allí comprendí las huellas de muchos milenios atrás,
De muchas pisadas antiguas de los que en la corriente del tiempo,
ya buscaron las raíces del árbol, la vida, el infinito
Pude imaginar sus rostros, comprender sus dudas y sentir sus miedos
Ellos ya no están, se desvanecieron y ahora forman parte del polvo del suelo que piso y del viento que respiro y refresca mi rostro
Me puse de rodillas para saber qué significaba todo aquello, mi vida, este retazo de existencia. Todo estaba en los Libros.
Aquellas generaciones de hombres y mujeres que tomaron el aliento vital prestado de sus padres como yo. De aquel primer soplo de vida, la sabia que llenó la tierra de esplendor desde mucho tiempo atrás cuando todo era una sola cosa, cuando todo vivía en El y con El, cielo y tierra, y mar, fluyendo de la misma fuente, aquel primer soplo que creció en humanidad y no precisaba de redención porque todo era perfecto y enraizado en Él, herederos del regalo inefable de la existencia.
Aunque una parte de la humanidad haya elegido ser títere de la ignorancia, la soberbia, y el eclipse pegado a sus ojos y a una ceguera adquirida sin conciencia de redención, provocada por el humo de la impiedad y rechazo a la evidencia. Aquí estamos
Nuestro espíritu, nuestra vida, todo nuestro ser está sujeto por los hilos del amor del Hacedor de ese universo sublime y de todo lo que respira
A esa innegable verdad, AL SER, Al Creador, Al Dueño del tiempo, a Jehová, a El todo le pertenece, somos su propiedad, de ningún modo nos va a abandonar porque somos suyos.
¿Qué sería de mí si no Te hubiese conocido? Hoy Tus Palabras son estrellas que brillan e iluminan desde el firmamento y tu promesa es el agua que sacia la sed y da vida al alma.
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