lunes, 20 de enero de 2020

EL RIO NIÑO. POEMA INFANTIL

EL RÍO NIÑO QUE QUISO SER OLA
Los pequeños arroyos
murmulladores
jugando con las piedras
corriente abajo
Desde el alto del monte
llevan hojas y flores.
La blanca nieve
escurrió entre mis manos
un río niño.
Que en el caudal 
se perdió entre las aguas.
.¿Por qué has venido? 
(pregunta el mar al río).
“Porque desde la cima
De los montes nevados
vi en ti un navío,
que navegaba airoso.”
Le dije al viento
¡Llévame amigo mío,
llévame hasta los mares
que yo quiero ser ola
no quiero más ser rio!

Lucía Vilches Moya

jueves, 5 de diciembre de 2019

NAVIDAD DIFERENTE.

UNA NAVIDAD ÚNICA Y DIFERENTE  (Una historia de la vida real)
...
Hace unos 2018 o 2020 años, en un pueblo insignificante llamado Betlhem, en medio de los campos de Israel y con la premura de los dolores de parto, una jovencita, casi una niña, acompañada por su esposo y después de haber buscado alojamiento sin conseguirlo. Por la bondad de algún vecino de Belén. Se acomodaron las cálidas pajas de un pesebre dentro del establo, donde lo más seguro es que sí hubiera alguna de las bestias que trabajaban la tierra en un rincón de aquel establo. Allí nació un niñito que llegó a ser el hombre más grande de todos los tiempos, el hijo de Dios.
La gente en general estaba en la ignorancia de aquel glorioso acontecimiento. Era un día cualquiera, posiblemente de principios de otoño ya que los pastores estaban al raso cuidando a sus rebaños. Quizás alrededor de una hoguera, quien sabe si no estaban hablando de la necesidad de conseguir la liberación del yugo romano que los acribillaba con los impuestos y, como judíos que conocían Las Escrituras estaban esperando la venida del Mesías.
Vamos a imaginarnos que la luna estaba encendida en lo alto del cielo con todo su esplendor, acompañada por un cortejo de estrellas cuando una visión les dejó estupefactos y llenos de temor. Un ángel, un embajador de las regiones celestiales les dio un saludo extraño para ellos, “No teman porque miren, les declaro buenas nuevas de un gran gozo que todo el pueblo tendrá porque les ha nacido hoy un salvador, que es Cristo el Señor, en la ciudad de David, Betlehem. Hallarán un nene envuelto en bandas de tela y acostado en un pesebre.”( Pesebre es el comedero de las bestias que trabajan el campo, que lo aderezaron para acoger al bebé). Después del anuncio, una multitud de ángeles ante los ojos de los pastores alabaron a Dios con las conocidas palabras. “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra, PAZ entre los hombres de buena voluntad”.
A los pastores les faltó tiempo para ir apresuradamente hasta la ciudad para ver qué era esto que se les había anunciado y, allí esa misma noche encontraron a los padres junto con el niñito. Llenos de gozo glorificaban a Dios dando a conocer a todos los que pudieron el mensaje de ese nacimiento. el cuál sería el medio por el que vendría la salvación tan esperada y anunciada por el ángel y también por los profetas.
No sabemos cuanta gente más fue a ver al niño después de la publicidad de los pastores, pero eran muchos los que esperaban la liberación, y para eso tenían que contar con la llegada o venida del Mesías.
Ocho días después fue circuncidado, y cuarenta días después presentado en el templo como primogénito de su madre y donde ella misma ofreció un sacrificio por su purificación o limpieza.
Después los astrólogos vienen del este, o sea de Oriente eran caldeos y había pasado suficiente tiempo como para que, cuando llegaron hasta él y después de haberlo buscado en el palacio de Herodes, como nos dice el relato, “el niño estaba en la casa con su madre cuando estos estos hombres abnegados llegaron y le rindieron honores, ofreciéndole regalos dignos de un rey, incienso y mirra, pero también oro, que no les fue nada mal a José y María, los padres, cuando tuvieron que huir a Egipto para salvar la vida del pequeño Jesús perseguido por Herodes que, sintiéndose amenazado como rey por un niño que por linaje había nacido rey, y a la vez sintiéndose burlado por los magos astrólogos, mandó matar sin compasión a todos los bebes del distrito de menos de dos años.
Herodes era un hombre ambicioso e inmoral. sospechaba de todos y eso le llevo a asesinar también a su propia esposa y tres de sus hijos, su cuñado y el abuelo de la esposa, algunos de sus mejores amigos y cuantos más. Lo suyo era una locura por el poder.
Poco después del éxodo a Egipto de José, María y el niño, murió Herodes y pudieron volver, pero ya no a Judea porque comenzó a reinar Arquelao, otro hijo de herodes tan despiadado y cruel como su padre. Al volver a la tierra de Israel se fueron a vivir a Nazaret, donde permaneció la mayor parte de su vida, y donde se le conoció como “el carpintero” y “el hijo del carpintero”, oficio que aprendió de José
Al cumplir los 30 años, que era la mayoría de edad para los judíos, comenzó su ministerio u obra encomendada, y se le conoció como Jesús de Nazaret.
No liberó al pueblo del yugo romano como esperaban y creían los judíos que haría el “Mesías”. Predijo la destrucción de Jerusalén, que vino precisamente por los romanos en el 70 de nuestra era, y además de cumplir la ley mosaica dio inicio a una revolución espiritual que sorprendió a la sociedad judía y dio un giro completo a la historia del mundo.
Él fue un hombre diferente en medio de una generación judía llena de prejuicios y dogmatismo. Trató a las mujeres con dignidad, respeto y afecto, valorándolas en una sociedad machista por excelencia. Fue un gran maestro que enseñó las Escrituras existentes en su tiempo, o sea, las hebreas, con sencillez y claridad a toda clase de personas. Amigable con recaudadores de impuestos que eran odiados por los demás, amaba a los niños, a los huérfanos, a las viudas, a los pobres. Consoló a todos los que sentían necesidad espiritual y les dio a conocer la esperanza y voluntad de su Padre celestial. Era piadoso con las personas adoloridas por el peso del pecado y por las enfermedades. Fue misericordioso y sensible al dolor ajeno.
Aunque su campaña o ministerio solo duró tres años y medio, de los 30 a los 33 años, en tan solo 20 minutos dio las pautas para la buena convivencia entre toda la humanidad y para conseguir la aprobación de Dios. Lo hizo en el famoso” Sermón del Monte, donde también encontramos la oración más conocida del mundo “El Padre Nuestro”. Se puede leer en Mateo, los capítulos del 5 al 7, y también en otros evangelios.
Aquella navidad, natividad o nacimiento fue festejada tan solo por contadas personas, sus padres, el grupo de ángeles, los pastores más cercanos y poco más.
En el templo de Jerusalén, un profeta llamado Simeón y también una mujer anciana llamada Ana, que no era la madre de María sino una viuda sin hijos que servía en el templo, tan solo ellos le rindieron homenaje cuando los padres lo llevaron para presentarlo allí como era la costumbre y la ley, como primogénito que era de María y José. Los parientes estaban un poco lejos, y además los judíos solo celebraban las fiestas nacionales estipuladas por la Ley, y cuando Jesús nació no se estaba celebrando ninguna, es más, no hay mención alguna siquiera de la fecha de ese nacimiento extraordinario.
Los cristianos primitivos eran judíos o prosélitos judíos, de modo que nunca celebraron el nacimiento de Cristo porque nunca celebraron los cumpleaños. Esta celebración al estilo actual ocurrió por primera vez dentro del cuarto siglo de nuestra era y aprovechando otras celebraciones ancestrales paganas romanas del “nacimiento del Sol Victorioso”, también llamadas Saturnales.
Aquel día en que nació Jesucristo fue uno glorioso como posiblemente no haya habido otro igual.         Una natividad única, aunque fuera en la forma más humilde e íntima. Tan solo le supera en valor el día en que entregó su vida perfecta como precio salvador para todo el que así lo comprenda.
Un mundo que se llama cristiano y que posiblemente se componga de más de la tercera parte de la humanidad está haciendo preparativos para celebrar el nacimiento de un niño judío que nació justamente en una de las zonas más calientes del planeta, y le van a dar honores de dios. Cuando ese niño fue hombre, dice la historia en el evangelio, que abrazando a los niños dijo: “Dejen que los niños se acerquen a mí y no traten de impedírselo porque el reino de los cielos pertenece a los que son así”.
LA PARADOJA:
Es paradójico que se vaya a celebrar el nacimiento o NAVIDAD de un niño que siendo hombre amó tanto a los niños. Ese niño que fue, se llamó Cristo y en su vida adulta con su mensaje dio origen a todas las religiones que hoy se llaman “cristianas”, y están establecidas en todos los países europeos, y en muchas partes del mundo y son precisamente estos países los que estén reteniendo en sus fronteras y mantienen acinados hasta usando la fuerza, a miles de niños que junto a sus padres están escapando por sus vidas, malviviendo fuera de su pais como tuvieron  que hacer María y José con Jesús bebé.  Hoy por unas guerras que les persiguen, por el hambre y por la miseria, y claman por auxilio, pero este mundo es sordo a su clamor por auxilio, están ocupados.
Mientras que unos festejen y rememoran con dulces y champán el nacimiento de un bebé, otros irremediablemente quizás tiriten y hasta mueran en el frío en pleno invierno bajo una luna de hielo y unas tiendas de tela, delante de la mirada indiferente, de gentes que les parezca ver en las noticias del día o en la televisión una película más.
Lucía Vilches Moya

miércoles, 4 de diciembre de 2019

MUSAS DE LA POESÍA

MUSA DE LA POESÍA


Bella musa de la poesía
Al mirar aprendí a conocerte
A admirarte por lo que sabías
Y en silencio mi alma a quererte.

Cuantas noches gloriosas de estrellas
Cuantas lunas mirando los cielos
En los bosques de luces fugaces
Donde viven traviesos los sueños.

Esos campos cuajados de flores
En el verde cual llamas de fuego
Donde el ego se funde en la brisa
Y la brisa llega al firmamento.

Ese barco que brinca en las olas
Como niño que juega contento
Esas olas que rompen el viento
y al llegar a las rocas estallan
sucumbiendo su acuoso universo.

Y comprendo  la vida que lleva
La materia que forma este cuerpo
y la chispa que enciende la llama
Alumbrando los cielos abiertos.

Yo sé bien que esta vida no es vida
Pero hay vida en esto que siento.
La materia gozosa palpita
Mientras bulle el espíritu inquieto.
Al trepar cual sutil madreselva
por las rejas del álgido cielo.

Como rosas sedosas y blancas
Desparraman su aroma en el viento.

¡Y galopa en las venas mi sangre!
Torrentera que emana del cielo.
Un tropel de oraciones y llantos
Reclamando la vida que anhelo.

L. Vilches Moya.

domingo, 6 de octubre de 2019

Eras agua.

Eras agua

Porque eras agua te seguí buscando
Porque era cauce contigo corría
Llegamos juntos hasta el mar inmenso
Donde se apartó tu vida de la vida mía.

Tú te alejabas tanto en la distancia
Yo te quise alcanzar, mas no podía
Tu quisiste volar, yo navegaba
Supe enseguida que no te alcanzaría

Lancé al viento mi verso enamorado
Una gaviota blanca lo cogía
Quise que fueras la vela de mi barco
Pero volabas cada vez más alto
Y aunque quise cogerte te perdía.

¡Si volviéramos de nuevo a nuestra aldea
Y remontáramos el río de la vida
Serías otra vez el agua de mi fuente
Yo la barca y el cauce que la guía..!.

Esa gaviota que retando al cielo
Cogió al vuelo mi verso dedicado
Espera tu llegada en cualquier playa
Para guiarte de regreso hasta mi lado

Y te escucho en la lluvia y en el viento
Oigo tu voz de agua en la vertiente
No habrá tormentas ni olas ni mareas
Que me impidan volver a tu corriente.

viernes, 13 de septiembre de 2019

HAIKUS Y POEMA LUNA

SI NO CREYESE
NADA TENDRÍA SENTIDO
VIDA NI MUERTE
DUROS CAMINOS,
DESPUES DE RECORRIDOS
TRAEN RECOMOPENSA.
¡MELANCOLÍA¡
LOS CAMINOS ANTIGUOS
LLENOS DE AUSENCIAS.
Miré a la luna
Y me dijo en silencio
“antes que tu vinieses
Yo ya existía”.
Tu Eres eterna
Y yo, solo una gota
De luz de luna
Furtiva lágrima
Alas de mariposa
De sutil polvo
Que al soplo de la tarde
sin mnas fortuna
Desaparece


L.V

viernes, 23 de agosto de 2019

LA IGNORANCIA?
¿Para qué tanto sufrir?
y ¿por qué tanto desvelo?
Solo me queda llorar
si pierdo de vista el cielo.
La ignorancia me encadena
a vivir bajo la duda.
¿Dónde estás la libertad,
y la paz ¿quién la asegura?.
Yo no conozco otro error
que no saber distinguir,
y que falten argumentos
para poder elegir.
Lo mejor es, no ignorar.
Porque el hombre es animal,
se nutren de la ignorancia
todas las fuentes del mal.
Lucia Vilches. (El teatro de la vida)

domingo, 18 de agosto de 2019

Diaspora Gllega

LA DIÁSPORA GALLEGA (Lucia Vilches Moya)
Hace algún tiempo estuve en Burdeos (Francia). ¡Pobre de mí, creía que sabía francés! y si no fuese por las personas que me acompañaban a todas partes, que dominaban el idioma, ya me habría vuelto al día siguiente. Y me acordé y vino a mi pensamiento lo duro que debe de ser para los que tienen que emigrar de su tierra para “buscarse la vida” en otras culturas, costumbres y sobre todo, otro idioma. Esto no es un caramelo. Me puedo imaginar cuántas lágrimas en las noches después de estar batallando cada jornada por salir de todos los atrancos que produce el convivir entre personas con las que apenas te entiendes ni con señas.
Y me acordé, me acordé de este pueblo gallego, siempre dispuesto a atravesar fronteras. En esta súper crisis la historia se repite.
En todo el mundo no ha habido un pueblo más disperso que el pueblo judío. A esa dispersión se le llamó LA DIÁSPORA. No hay lugar en el mundo que no haya comunidades judías, las cuales se mantienen unidas y conexionadas con sus raíces, reuniéndose en sus centros habilitados para eso. Sin embargo hay otra “diáspora”, la del pueblo gallego, es tan de tradición, que a todos los españoles del mundo, en muchos países se les llama “gallegos” y nos preguntamos ¿cuántos gallegos hay desparramados por el mundo?
En Galicia hay una población de 2.765.940 y hay afuera de Galicia entre 800.000 y 1.300.000 incluyendo los 374.000 que se encuentran esparcidos en las demás provincias españolas, de los cuales sobre 200.000 están en Cataluña y aproximadamente 80.000 en la Comunidad de Madrid. No hay lugar en el mundo que no haya un gallego, dice la canción que hasta en la luna.
¿Qué es lo que hacen los gallegos fuera de su tierra? ¿Se integran, se diluyen, desaparecen? ¡En absoluto! Igual que los judíos establecieron sus sinagogas y centros de reunión, los gallegos tienen sus CASAS DE GALICIA. Hace ya años pude comprobar la gran unidad del pueblo gallego fuera de aquí, lo cual deja bien claro por qué se ausentaron, no por propia voluntad sino por pura necesidad.
Solo en Barcelona hay 10 asociaciones o CASAS DE GALICIA la más antigua fundada en 1892, la de Hospitalet (que no pertenece a esas diez) es protagonista de muchos encuentros folklóricos, yo misma acudí tiempo atrás a uno de ellos donde se encontraron más de 20.000 personas en un macro pabellón.
El gallego es así fuera de su tierra, y hablo de lo que conozco. En Cataluña son tan catalanes como el que más. Por las calles y en el trabajo ni el acento les delata, ni el idioma, porque hablan un catalán perfectamente adaptado a las regiones. No obstante son gallegos de sentimientos, que hablan el gallego entre ellos y en la asociación con una gran morriña de su tierra, su lengua y sus raíces, sus hijos, ya catalanes, no pierden ese sentir.
No hace tanto, en uno de esos viajes, yendo de paseo el domingo pasamos por delante de una de las casas de Galicia, precisamente la de Hospitalet, no fue casual, lo hago siempre que puedo, es un placer escuchar la gaita fuera de Galicia, y ver cómo bailan con sus trajes regionales, conmueve el corazón ver a la juventud integrada en las costumbres y cultura de sus padres; no lo hacen con la intención de conservarla sino que lo viven, lo aman, lo sienten. Sin embargo no se cortan un pelo si suena la tenora (instrumento musical típico catalán), entonces se cogen de las manos, las alzan y bailan una sardana.
Por desgracia en los tiempos críticos que nos ha tocado de nuevo vivir, Galicia sigue emigrando, sus jóvenes se van. La ventaja de los nuevos emigrantes gallegos es que allá adonde vayan encontrarán y serán acogidos por algún trocito de esa Galicia nómada que reconoce a sus hijos y nunca pierde sus raíces.
Así es Galicia, la Galicia de la otra orilla, la Galicia de todas las orillas, la que ha emigrado pero que nunca se ha ido porque vive llena de recuerdos y añoranzas de su madre tierra.
Lucía Vilches Moya