Una carta para ti
Queridos amigos:
Esta
carta la escribo para todos ustedes, los que entran en mi blog buscando algo
interesante, alguna historia sorprendente o simplemente algún poema que toque
los sentimientos humanos que prácticamente tenemos todos. En definitiva, todos
buscamos, porque necesitamos una esperanza real que nos consuele e ilumine de
vida y paz nuestro futuro tan inestable hoy.
Desde
el principio de los tiempos, todos los pueblos, civilizaciones e individuos,
nos hemos conformado con nacer, vivir unos cuantos años poco más o menos
felices, perpetuar nuestra vida en nuestros hijos y finalmente envejecer y
morir.
Para conformar al ser humano con esta
triste suerte, se han inventado doctrinas salvadoras que han propuesto que
tenemos en nosotros otro ser inmortal e invisible, que sobrevive a la muerte. La
tercera parte de la humanidad se llama cristiana, pero en ningún lugar de las
Escrituras se apoya este pensamiento. Eclesiastés 9:10 dice: " todo
lo que puedas hacer, hazlo con todas tus fuerzas, porque no hay actividad ni
planes ni conocimiento ni sabiduría en la tumba, el lugar adonde vas".
Teniendo esto en cuenta ¿que nos deparará el futuro después de la muerte según
lo que dice Dios en su Palabra? En Genesis 3:19 leemos: “Con el sudor de tu
frente comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste formado. Porque
polvo eres y al polvo volverás”. Jesús
lo declaró como única verdad fundamental, cuando al resucitar a Lázaro, que
estaba inconsciente, como todos los que mueren, dijo las palabras registradas
en Juan 5:28: “No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los
que están en las tumbas oirán su voz y saldrán”. Jesús podía decir estas palabras
porque sabía positivamente que todos los que han muerto desde Adán no existen
como vida consciente, hasta el día de la resurrección en el que, según su
promesa, resucitarán, o lo que es lo mismo, volverán a la vida. Estas palabras
se cumplirán cuando el paraíso de Dios se extienda sobre toda la tierra, como
era el propósito divino cuando la creó. Esto también lo aseguro Cristo en la
oración del Padre Nuestro “hágase tu voluntad en la tierra”. Para que todas
esas promesas se cumplan ha de desaparecer la maldad y los que la causan. Salmo
37:10 dice "Solo un poco más, y los malvados ya no existirán; mirarás
adonde estaban, y ya no estarán allí.” ¿Podríamos nosotros ser supervivientes a
ese gran cambio? Podemos aprender qué es lo que dice Dios a la humanidad, puesto
que él también nos ha escrito una carta, la Biblia, donde están las
instrucciones para que alcancemos ese futuro seguro.
Si usted desea respuestas a todas estas
verdades bíblicas que nos afectan hoy más que nunca, puede obtener un curso
bíblico gratuito dirigiéndose a la página jw.org, o
directamente a mi correo electrónico o en esta página.
Un afectuoso saludo
Lucía
Muy interesante
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