SI RESUCITAS A DIOS EN TU CORAZÓN, EL TE RESUCITARÁ A TI.
“UNA CARTA PARA TI. (2) reposición
Querido amigo/a:
“Si tu resucitas a Dios en tu corazón,
Él te resucitará a ti”,
Estas palabras se las decía un amigo a
otro en medio de una conversación sobre este tema,
¿Cómo es que me puede resucitar, acaso
estoy muerto? Le responde. Te puede resucitar de la falta de fe. Y pensé que
estaba en lo cierto, estas palabras entrañan que el mundo está muriendo cada vez
más rápidamente a la espiritualidad debido a la falta de fe. Falta de fe en
Dios, en la pareja, en el amigo, en la lealtad, en el amor al prójimo, a la
honradez, a la honestidad y a la cordura, mientras tanto el hombre carnal cada
vez se hace más fuerte y crece en su indiferencia a los males ajenos, no solo
lejanos sino también cercanos, en fin, a su entorno global. Todo esto podría
parecer muy catastrofista, sin embargo, no es necesario ser pesimista para
pensar así, solamente hay que abrir los ojos y ver.
La fe la pierden los hombres, aún más
que las mujeres, cuando comienzan a dejar de ser niños, Les siguen gustando los
cuentos que se les han contado desde pequeños, pero ya no creen en ellos,
cuando piensan y razonan, es entonces cuando aceptan o rechazan.
Me impactó el poema de un amigo donde
relata el sentimiento de un niñito, su hijo que le confiesa tímidamente que no
puede querer ni creer en un Dios tan raro que son tres, pero uno, o que castiga
de forma terrible con fuegos infernales a quienes no creen en Él. Pienso
exactamente como ese niño.
A ti que te escribo, te puede sonar
quizás demasiado rotundo esto. Al igual que ese niño, no puedo creer en dioses
falaces fabricados por los hombres mentirosos que lo moldean a su antojo e
inducen a la irracionalidad, al error, al vacío y al miedo, y deshonra sin
razón a la persona de un Dios compasivo y paciente al que se le ha relegado con
una gran presunción, a una posición de sirviente para los malos momentos,
cuando lo que ha hecho es darnos la libertad, supuestamente sin límites que tan
apasionadamente se le exige, para luego culparle de las consecuencias de esa
libertad inapropiada.
El Dios que nos creó a su imagen, está
reflejado en los hombres y mujeres que con sus sentimientos, actos y palabras
demuestran, inequívocamente, que somos "progenie Suya" Esta palabra
la usó el apóstol cristiano Pablo, (San Pablo para muchos) cuando él, siendo
judío, adorador de un solo Dios, Jehová o Yavé, en lugar de reprender o
condenar a los griegos que adoraban toda clase de imágenes ídolos y las tenían
en templetes en las esquinas de las calles,
les habló amablemente y les dijo que, ellos también eran “progenie de Dios”,
Señor del cielo y de la tierra, que había hecho de un solo hombre, toda nación
de hombres.... que no habita en templos de hechura humana, que no necesita que
nadie le sirva y que es Él el que nos da vida, aliento y todas las cosas. De
este Dios, él les quería hablar.
En estas cuestiones y más, nos
sumergíamos con el amigo al que hago referencia al principio.
Todo comenzaba de forma coloquial, pero
en estos temas apasionantes y apasionados pero complicados puedes imaginar que la
charla era de difícil conclusión, a veces algo conflictivo, pero como éramos
amigos el final resultaba edificante y constructivo.
Éramos iconoclastas de dioses imaginarios,
en defensa del Invisible al que no se le puede ni debe hacer una imagen.
Las filosofías, religiosas y también las
políticas que vienen a ser muy parecidas, son como las amapolas, se pliegan al
final del día, y mañana aparecen otras tan parecidas como las de los siglos
pasados. Como dice Salomón. “Escribir muchos libros no tiene fin y aplicarse
mucho a ellos es fatigoso a la carne”. Cuanto más se sabe, se está más
consciente de nuestra gran ignorancia, lo cual no quiere decir que tengamos que
desistir, y cuanta más agua sacas del pozo del conocimiento te das cuenta de
que nunca se vacía, todo lo contrario, más se llena.
Hay muchas cosas odiosas en esta vida Mi
amigo, tristemente ya murió, demasiado joven, y he aprendido con los años y
porque cada día que pasa nos queda menos tiempo, que no podemos perderlo buscando
en la basura, hemos de aprender a seleccionar. Es preferible buscar verdades
directamente de lugares limpios de corrupción, comprobar lo que aprendemos para
sacar provecho. Cosas que de verdad valgan la pena. Que nos podamos reconciliar
con nuestra propia vida y con Dios, pero recordemos que no es nuestro sirviente
sino el dador y conservador de la vida en el planeta que habitamos. Él nos dejó
aquí con la intención de que un día seamos felices, y por supuesto por nuestras
fuerzas se hace imposible conseguirlo plenamente, esto lo tenemos claro. Que
todos nuestros males son obra de la mano del hombre que rebeldemente sigue
hiriendo todos los ecosistemas, hoy nadie lo puede negar y está reconocido
públicamente así. Dee tal modo me uno a la frase. “Si tú resucitas a Dios en tu
corazón, Él te resucitará a ti... o a mí”.
Espero que tengáis un día precioso,
aunque llueva. Tenemos la obligación de ser un poco felices por todo lo que
todavía tenemos. Un abrazo.
P.D.
Deja que los muertos entierren a sus
muertos y tu, ven y se mi seguidor (palabras de Jesús. ¿Que querría decir con
esa frase?
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