No a las armas
Lucía Vilches Moya Siria merece
que desaparezcan para siempre todos los que hacen las guerras, que desaparezcan
todos los que fabrican, venden las armas y negocian con ellas, Todos los que se
creen mesías salvadores de sus pequeños o grandes mundos y anteponen sus
teorías políticas militaristas u otras
filosofías a las necesidades básicas y seguridad de la gente que son sus
propios hermanos de raza o nación, o de cualquier otra , qué más da. Básicamente,
lo único importante que se necesita para ser felices es, pan y paz.
Que desaparezcan
los que desprecian las vidas de niños o de mayores QUE DESAPAREZCAN todos los
que manipulan y se aprovechan de las masas de la humanidad para sus fines
corruptos, porque la gente tiene el derecho por nacimiento a vivir sin miedo y en libertad, todos queremos vivir
sin miedo y estas criaturas cuyas
imágenes se divulgan en redes sociales, esos pequeños seres humanos llenos de
amor por sus hermanitos pequeños, que se han quedado huérfanos por la barbarie
de las guerras pero aterrorizados bajo un cielo que siembra la muerte,
necesitan paz. Estas fotos que se difunden rompen el alma. Estas niñas y niños
pequeños son como ovejitas perdidas en medio de fieras salvajes, están
perplejas ante un mundo cruel al que no entienden.
Todos, no solo en
Siria, en América en África, Asia, Europa, han de tener la oportunidad,
precisan la oportunidad de ser felices
sin tener que huir por su vida a otras tierras donde se encuentran perdidos,
donde no son bien acogidos y apenas tolerados a causa de pactos internacionales
que firman para quedar bien y luego no se cumplen, por eso se les hacina bajo
telas de tiendas de campaña en pleno invierno para morir de frío y enfermedad,
o a manos de desalmados. En el corazón de muchos de nosotros genera un gran odio este amasijo de maldad demoniaca en la que cada
hora que pasa estamos más sumergidos. ¡Este sistema apesta! y no basta con
compartir imágenes.
¿Han escuchado esto
alguna vez? “Forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podadera,
no alzara espada nación contra nación NI APRENDERÁN MÁS LA GUERRA” Así dice
Isaías (Biblia) y así está escrito en un
muro del edificio de NNUU. Resulta paradójico que estas palabras estén precisamente
abanderando el lugar internacional de reunión de todas las naciones que causan
este colosal cisma universal y no son capaces más que de hablar palabras vacías
que no ofrecen ninguna solución.
Para los que tenemos fe las palabras citadas arriba significan “Venga tu Reino y hágase Tu
voluntad en la tierra…como en el cielo”. Y como dijo la hija de Bili Graham “Cuando
despedimos a Dios de nuestra vida, puesto que Él es un caballero, pues se fue” .
Puesto que el mundo anda a su propio albedrío, no tiene, o no tenemos derecho a
culpar a Dios de nuestros actos, pero tampoco nos ha dejado sin guía.
Necesitamos ayuda Suprema y debemos pedirla,
clamar por ella. Que nadie se imagine que la salvación va a venir de la mano de
los que causan el mal, y es esencial saber decir NO a cualquier consigna que no
sea para la paz verdadera. ¡Fuera de una vez con las armas!