lunes, 17 de diciembre de 2018

NOCHE DE PAZ NOCHE DE AMOR

PAZ, Y NOCHE DE AMOR.
En Occidente hace ya unos cuantos años que muchísima gente no celebra la Navidad, no porque crean o descrean sino porque para muchos la crisis es profunda y eso hace que no tengan con qué celebrar.
Hay mucho más silencio del que imaginamos detrás de muchas puertas. Entras en tiendas y grandes almacenes y están con villancicos repetitivos, una marea de gente revolviendo en los expositores que, hasta parece increíble. Las calles están llenas de estrellas luminosas, bolas y bombillas de colores, hombres disfrazados de maravillosos reyes que vienen de oriente con sacos llenos de regalos, y un jo jo jo Noel para satisfacer los deseos de niños y mayores, siempre y cuando tengan con qué pagar. Luces que deslumbran, pero que no alumbran a nadie, sobre todo en el silencio más profundo de las largas noches de invierno, donde el frío se cuela por todas las ranuras de muchos hogares. Esa energía derrochada bien podría quitar el frío a los que han caído en la pobreza de no poder pagar ni un tizón para calentarse.
Estas fiestas son un ejemplo de la fastuosidad con la que se puede vestir la miseria humana. Es muy fácil decir que la alegría y celebración ha de estar en el corazón, este es el recurso para las conciencias de los que pueden y no quieren compartir, ni ahora ni en cualquier otra época. Ni siquiera quieren saber que hay quienes necesitan de todo. Ante esta realidad muchos son los que se socorren en el conformismo triste y resignado.
NOCHE DE PAZ NOCHE DE AMOR. Ese es el lema:
La religión no ha sido el detonante ni para la paz ni para el amor, ni antes ni ahora ni nunca. Podemos remitirnos a la historia, antigua y moderna, para ver y saber qué se ha hecho en la población llamada cristiana que es una gran e importante parte del mundo ¿Y qué es lo que han hecho sus organizaciones religiosas? Lo mismo que las llamadas paganas. Trabajar para el enriquecimiento de unos pocos,. favorecer guerras fratricidas, bendecir las armas y prometer glorias celestiales a los “héroes”, que han matado o han muerto, dándoles así el rango de “santos defensores de la fe y la patria.”(Esto ocurre en Oriente, Occidente y bajo toda bandera y creencia religiosa) Esto es todo lo que han hecho en favor de la paz del mundo, guerras mundiales y decenas de guerras fratricidas dentro de sus propias filas. Siempre han andado de la mano la riqueza y el poder.
Según las propias palabras de Jesús “Mi reino no es parte de este mundo, si mi reino fuese parte de este mundo mis servidores habrían peleado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero como es el caso, mi reino no es de esta fuente”. Esta fuente hace referencia a los poderes políticos del mundo, y que sostienen a las religiones, que a su vez reúnen a las masas bajo ese poder político de turno.
No debemos olvidar que fueron los líderes religiosos quienes entregaron a Jesús, un hombre bueno, al poder político de su día, en ese caso Roma. Roma y el sistema religioso judío eran enemigos pero se pusieron de acuerdo para hacerse con la población que estaba siguiendo a Jesús, y así alejarla de las palabras de paz que Cristo proclamaba. ¿Necesitaba él un templo donde vivir plácidamente, esperando que le fuesen a ver o lo veneraran? Sus propias palabras son estas “Las zorras tienen cuevas y las aves tienen donde posarse pero el “hijo del hombre”(que así se le llamó a Cristo)”no tiene donde recostar la cabeza”. Cuando recorría los campos y poblados de Jerusalen se alojaba como huésped en la casa de su amigo Lázaro.
Hoy hay tantos que no tienen donde recostar la cabeza, que es imposible para muchos el favorecer un fatuo espíritu de la navidad solo por el hecho de que para algunos es bello, no obstante sería bueno inculcar el espíritu de la verdadera fraternidad, comprensión altruismo, respeto y sobre todo amor. Amor, una palabra muy usada. Si entendemos bien el significado de la palabra “caridad”. significa específicamente amor. No significa dar una limosna un día señalado, o muchos días, porque las religiones que tergiversan esa palabra a su antojo, promocionan esa postura, manoseando el sentimentalismo teatral con música hipnotizante y emocionalismo pasajero. Donde los ricos rezan por los pobres, los” buenos” por los “malos” y los “santos” por los” demonios”, de manera que si no se cumple lo pedido se pueda echar la culpa a Dios por no escuchar sus oraciones, ¡infame! .Esto también es una falsa piedad.
Es muy fácil de comprender si sacamos nuestras conclusiones fuera del resplandor que difuminan las verdades. Eso no es tan inocente como parece, porque perturban la razón y no dejan ver la realidad. La verdad es que el sistema de vida social del mundo entero es una “farsa” donde la mayoría pululan por el escenario con su máscara y su guión bien aprendido, donde unos aplauden, otros silban, otros quieren irse del teatro pero allá donde van se interpreta la misma función y parece que nunca baja el telón para que alguien diga ¡“por fin se acabó”!
Todos queremos ser felices. Si quieren celebrar que celebren, si quieren cantar, si quieren festejar, comer, con o sin mesura, beber hasta emborracharse, hacer belenes, repartirse regalos y usar su libertad hasta los límites. En esa libertad y elección existe la mentira y la verdad. La mentira tiene muchas caras, la verdad solo una, pero cuesta de creer si se tiene gusto por la mentira o simplemente es lo único que se ha aprendido.
Lucía Vilches.

sábado, 15 de diciembre de 2018

NAVIDAD Historias de la guerra

NAVIDADES TRISTES (Historias de la guerra)
Es Navidad y en un colegio de “la Misericordia “un rebaño de niñas y niños huérfanos participan en el juego”. Les han propuesto ser felices por lo menos una vez en el año. Ese día hay cascajitos, (almendras nueces avellanas, algún dulce,) un poquito de cada cosa en medio del hambre de cada día en tiempo de guerra. En uno de las salas del colegio se compone un Belén para inspirar a la paz y el amor. Esas palabras maravillosas que tanto significan y que han tenido tan poca repercusión se pronuncian sistemáticamente en canciones y poemas haciendo alusión al buen Jesús, un niñito que en el siglo primero de nuestra era había nacido, pobre y sin cuna, a pesar de que su padre pp. era un carpintero reconocido.
Todo el rebañito de niños y   niñas están de pié delante de las figuras de barro pintado del belén en miniatura. Toda la grey como corderitos están dispuestos a vivir ese sueño como si fuese verdad.  La monja fija su mirada en una niña, una niña pequeña de entre 6 y 8 años. “A ver, la María que venga para cantar y bailar delante del Belén . La María era una niña huérfana de padre  que junto con su hermana dos años mayor y un hermano más pequeño habían sido llevados a ese colegio religioso porque la madre viuda y con  otros hijos no podía hacerse cargo ni de su manutención ni su educación. El caso es que María no quiere bailar porque aunque pequeña tiene vergüenza le parece que al hacerlo se coloca delante de todos sus compañeros y compañeras como un monito de feria y no está dispuesta, le falta valor y le sobra dignidad. “Te digo que cantes y  bailes delante del Belén” yo no canto “te digo que si” (bofetada) no bailo (bofetada) una y otra vez hasta que la sangra brota de la nariz de María mientras ella agarrada por un brazo se va  resbalándo en la sangre que cae al suelo y cayéndose varias veces. ¡ Ahora si no cantas ni bailas para Jesús de Belén te vas a la cama sin cenar!. ¡Que maravillosa “noche de paz, noche de amor” para recordar toda la vida una niña, maltratada, vejada, humillada, llena de ira y odio, hacia esa mujer de duro corazón y también hacia la religión que decía profesar.  Esa niña se durmió entre suspiros, pero como la compasión y el amor reina en los corazones, sobre todo de los niños, unas compañeras, de su pequeñito lote de dulces le llevaron algo de la preciada cena
HUERFANOS DE DIOS
El hambre agudiza el ingenio y unos niños, los más avispados y atrevidos en ese mismo lugar,, después de irse a la cama todo el mundo, olían a arroz con leche y canela recién hecho, así que se levantaron para ir a la cocina a ver que era, una vez visto se pusieron a comer lo que no se había hecho para sus siempre  hambrientas bocas. Al día siguiente, cuando las monjas notaron el bajo nivel de la fuente de arroz  tomaron “medidas disciplinarias” extremas inquisitorias y dictatoriales. ¿No decís quien ha sido? hasta que no salgan los culpables aquí no coméis nadie. Todos pagaban, todos menos los que se habían comido el arroz.
Hora de cantar alabanzas a coro .Venga niños a cantar “Corazón santo, fuente de amor, consuela el llanto del pecador” Así rezaba la canción pero en medio del coro se oía otra letra que encajaba perfectamente con las notas musicales “Corazón santo, fuente de arroz, no comas tanto que es pa los dos”. Los niños  le sacaban partido hasta a la adversidad.

viernes, 30 de noviembre de 2018

LA FE


La fe y la esperanza, única verdad.
¿Podría ser que la tierra solo fuese un sueño, un reflejo, un espejismo de algo maravilloso en el universo, mucho más real que lo que nos envuelve y nos tiene sumergidos en este planeta, y es por eso es tan sorprendentemente bello?..¿O quizás solo es una ensoñación irreal? Ayer noche por una gran avería se fue la luz en todo el valle de Loureda, no había luna y el cielo resplandeció abrumadoramente bello y como un bosque exuberante de apretadas estrellas con miles de brillos distintos, estrellas grandes, pequeñas, agrupadas como en racimos se distinguían las galaxias. Un mundo maravilloso de ojos nocturnos nos vigila y qué insignificantes somos. No está en el universo la nada. Podría ser que fuésemos nosotros la nada, la neblina que desaparece y quizás quede algo escrito allí en lo alto de nuestra posible existencia, de este, nuestro deambular de dudas. Si es así, entonces la esperanza y la fe son la única verdad.
L.Vilches Moya

sábado, 17 de noviembre de 2018

EL ARBOL, POEMA DE AMOR

EL ARBOL

Quise volver  al árbol que ayer nos acogía
bajo sus ramas frescas y pobladas
Refugio de ilusión que rebosaba
Cuando ese amor, niño todavía
tan solo era un albor que despuntaba.
Y que en tu alma y mi alma renacía

Entre el piar de las aves matutinas,
entré en la fraga y lo busqué, pero sabía
que era un sueño perdido que evocaba
Y allí estaba, casi oculto en la maleza,
de un bosque sin color ni melodía.

Un árbol caído que dormía
en el  húmedo  suelo, enmohecido
Yaciendo sin ramas, desmochado.
Descalzo en sus raíces y vencido,
que en este otoño gris languidecía.

Mostraba señas de letargo y olvido…
No pude hallar en él un simple brote,
ni un solo eco de aquel tiempo querido

Buscaba con ansias la certeza.
Una caricia de amor desconsolado
Y fue a parar  mi mano a su corteza
decrépita y rota en su costado
Y allí en  su piel rugosa y escondidos
dos corazones guardaba entrelazados.

Dicen que de ilusión también se vive
y quizás les sostengan mil razones
Pero el tiempo que nunca se detiene,
a la vida concedió jamás perdones.
..
Lucía Vilches Moya

sábado, 3 de noviembre de 2018

VERSOS Y POEMAS

BAJÓ UNA ESTRELLA NIÑA
Desde el cielo descienden
Hilos de seda
Y entre el sol y la luna,
mi niña bella,
Para jugar contigo
bajó una estrella.
Para jugar contigo,
niña bonita,
mora y gitana
Entró una estrella niña,
por tu ventana.
Y en el umbral del alba
al contar las estrellas
Llamaba a tus cristales
la luna clara.
..
Lucía Vilches

jueves, 18 de octubre de 2018

ULTIMO VUELO Prosa.

ÚLTIMO VUELO.
.
El cristal de una ventana que de forma engañosa le prestaba profundidad al paisaje. Y una pequeña alma cantora que aportaba sus trinos musicales a la naturaleza, sin saber que era su fatal destino quiso inconsciente traspasar a un mundo ilusorio, un paisaje inexistente. Golpeó el cristal y cayó rotunda poniendo así fin inesperado a su efímera existencia. Un mirlo que seguramente se había posado innumerables veces en este sauce que se asoma a mi balcón para cantar su gozo de vivir, hoy yacía sobre mi mano, inerte y con sus alas plegadas para siempre. Lo acaricié con la peregrina idea de darle de nuevo vida, pero expiró en su vuelo para no volver, y pensé.
“Dios mío, cuanto abrazamos y que poquito tenemos”. Recordé  las palabras del Evangelio dichas por Jesús. “Se venden cinco gorriones por dos monedas, pero ni uno solo de ellos está olvidado delante de Dios”.
Se que soy una sentimental, y confieso que, he llorado por ese  mirlo y por su último vuelo, mientras escucho afuera un trino solitario…

Lucía Vilches Moya

domingo, 30 de septiembre de 2018

OTOÑO

COMENZÓ EL OTOÑO
No sabemos cuánto durará este planeta gobernado estúpidamente así, entre bombas de guerras y de palabras. Pero hoy, precisamente hoy que ha salido el sol, he decidido que os voy a hablar de esas cosas sencillas y pequeñas que alegran el corazón y nos dan felicidad.
Ha comenzado el otoño, con sus nieblas matutinas que se entretejen entre los árboles del bosque aquí, enfrente de mis ojos. Es increíble lo bello que puede resultar acercarse a la frondosidad en el frescor de la mañana y escuchar el jolgorio de los pájaros que despliegan sus alitas y vuelan alegres alrededor de sus nidos. Es bello verlos en su carrera como si se tratara de un ejército aéreo. Se acercan a mi patio para comer todas esas miguitas que mis hijas dejaron precisamente para ellos. Que ternura ver como una madre les da de comer uno a uno con su pico a la pequeña hilera de hijitos que esperan pacientes. El petirrojo solitario, en una rama espera su turno mientras nos deleita con su peculiar y claro trino.
Me encanta pasear por los alrededores de mi casa, y ver como cuelgan las uvas, ya en sazón, de viejas viñas abandonadas en casas de piedra en ruinas. Higueras, manzanos que se asoman a los caminos por encima de vallados derruidos. Algún que otro nogal, limoneros, y ya, un poquito más adelante, donde apenas hay casas, cantidades de castaños regalando su fruto al caminante .Y esas florecillas pequeñitas al pié de los árboles, tan perfectas, lilas, amarillas, blancas, rodeadas de musgo, surgiendo de en medio de él como si de un minúsculo mundo se tratase.
Bajo el sombrío, esos lavaderos típicos, ya en desuso, evocan épocas queridas de fotos en blanco y negro. Es tan maravilloso asomarse a las pequeñas cuevas que hacen los chorrillos de agua cuando discurriendo monte abajo dejan al descubierto enormes raíces de árboles centenarios. Cautiva escuchar el murmullo de los riachuelos que destilan la lluvia y corren por los lados del camino. Que agradable el aroma de los jazmines, las rosas, el romero mojado. El esplendor majestuoso de los macizos de hortensias y poner dos pomos con hojas en el jarrón para adornar la mesa después del paseo.
Hoy es un día espléndido de otoño, pero según fueron avanzando las horas, ha resultado ser un regalo que nos ha hecho el verano. En el atardecer, la luz anaranjada del crepúsculo te invita a mirar al cielo, y allí en lo alto, la luna más hermosa grande y espléndida de todo el año se va elevando por encima de las montañas, y entre los altos árboles trepa hasta flotar en el universo, mientras que las estrellas tímidamente la rodean eclipsadas por su esplendor.
Estamos rodeados de un mundo que nos deslumbra con grandes cosas, inventos que nos maravillan, artilugios asombrosos. Posiblemente hasta nos frustremos porque no los podemos adquirir. Tanto si es así como si no es el caso, no es menester frotar ninguna lámpara maravillosa , podemos probar a frotarnos los ojos y abrirlos de nuevo para ver que es maravilloso vivir y disfrutar del grande y sorprendente mundo de las cosas pequeñas.
¡Un gran abrazo a todos!
Lucía Vilches Moya